Científicamente se denomina Xylella fastidiosa, pero esta bacteria es comúnmente conocida como el ‘ébola del olivo’. La bacteria no solo ataca a este árbol, uno de los iconos de la agricultura española, sino también al almendro y al cerezo.
La bacteria deja seca la savia del árbol, con lo que al poco tiempo muere. Como el ébola, no se le conoce vacuna alguna ni remedio para atajarla. Hasta ahora, para contenerla se ha propuesto quemar cien metros a la redonda para evitar su propagación. En España ha llegado desde Baleares a Alicante, y se teme que se extienda por la huerta murciana e incluso a Jaén, la capital mundial del olivo.
Hasta ahora 26 fincas de Alicante han dado positivo en esta bacteria, según ha asegurado la consejera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián.
Se trata de un tercer brote con epicentro en Castell de Guadalest y Benimantell y poblaciones cercanas, con 23 de las 26 parcelas afectadas, y se suma al ocurrido a finales de junio y el de finales de julio, que también afectaron únicamente a almendros, sin positivos en Valencia y Castellón.
En los dos focos anteriores se trataron 18,2 hectáreas con insecticida, de ellas 5,53 en zona forestal, y se eliminaron los arbustos del sotobosque y 304 almendros de cinco plantaciones.
La nueva zona demarcada, que incluye las referidas 26 parcelas y un radio alrededor de 10 kilómetros, comprende una superficie de 110.000 hectáreas de una treintena de municipios de las dos Marinas y l’Alcoiá-El Comtat.
En esta zona hay un total de 35 viveros y centros de jardinería que, en cumplimiento de la normativa europea, deberán controlar el movimiento del material de los vegetales para impedir su salida fuera de la zona, y tienen que investigar la trazabilidad para ver las salidas de material vegetal especificados de los últimos 3 años.
En el estudio de posibles nuevos casos, los técnicos de la conselleria han analizado numerosos árboles de aguacate, cítricos, olivos y otras especies forestales, con resultados negativos en todos los casos, y también se tiene especial atención a los posibles puntos de entrada, como los puertos y aeropuertos y viveros. El origen del foco de esta bacteria está aún por determinar.
En la reunión ha puesto de manifiesto que hay una normativa europea que es «taxativa» para erradicar la Xylella fastidiosa, que consiste en demarcar el ejemplar afectado, desarrollar el tratamiento fitosanitario adecuado, fumigar en un radio de 150 metros y erradicar completamente los árboles.
Por su parte, el presidente de la FVMP, Rubén Alfaro, ha pedido «unidad de acción de todas las administraciones para contener la plaga» y que se pongan los medios materiales adecuados, así como la convocatoria de los consejos agrarios municipales para que la información llegue a los agricultores.


