Multa histórica a EY por las estrechas relaciones de auditores con clientes

Empresas 20/09/2016

La SEC, el regulador de la Bolsa de EE UU, ha impuesto por primera vez una millonaria multa a Ernst & Young, EY, una de las cuatro grandes auditoras, por los romances y relaciones personales entre empleados y clientes.

Ernst & Young ha pagado 9,3 millones de dólares, cerca de 8,3 millones de euros, tras conocer la SEC la relación entre dos socios con directivos de firmas auditadas, un hecho que compromete la independencia de la firma.

Una mujer miembro del equipo de EY tuvo una «relación romántica«, mientras que el hombre que formaba parte del equipo auditor mantuvo una estrecha amistad con el cliente. Según la SEC, la estrecha relación de los dos socios de EY con dos clientes estaba probada ya que pasaron numerosas noches juntos y realizaron viajes. Los dos socios de la firma han sido despedidos. La multa a esta auditora alcanza los 25.000 dólares.

La SEC da por probada la relación entre la auditora Pamela Hartford y Robert Brehl, jefe de contabilidad de Elder Trust, dedicada a la atención de mayores. Michael Kamienski, también socio de EY, supervisaba a Pamela Hartford y mantuvo una «relación inapropiada» ya que conocía el romance, según la SEC.

Tanto la auditora Ernst & Young, como todos los afectados han aceptado la multa de SEC sin que hubiera una declaración de culpabilidad o inocencia.

Ernst & Young paga 4,36 millones de multa, mientras que Hartford y Brehl pagarán multas de 25.000 dólares cada uno. Los dos auditores han sido despedios, mientras que Brehl ha sido inhabilitado.

Por otro lado, Gregory S. Bednar, socio de EY, fue cazado al violar la regla ética y de independencia por mantener una estrecha relación con la persona a cargo de las finanzas de la empresa que auditaba. En este caso, la SEC no especifica el nombre de la empresa.

Según la SEC, Bednar y el directivo de la empresa auditada pasaron la noche juntos en múltiples ocasiones, realizaron viajes familiares sin motivos profesionales e intercambiaron numerosos mensajes y mails durante el horario de la auditoria. Algunos socios de EY estaban al corriente de la relación, pero no saltaron los controles internos para evitar que Bednar cumplía con su obligación de mantener intacta la independencia. La SEC apunta que esta relación es de «estrecha amistad«, sin entrar a valorar si era también amorosa. En este caso, EY pagará otros 4,975 millones, mientras que Bednar pagará 45.000 dólares, casi el doble que el de sus compañeros.

La SEC multa por primera vez a una auditora, y no a una cualquiera, sino a una de las consideradas «big four», por la estrecha relación personal entre los auditores y empleados de las empresas auditadas. «Ernst & Young no hizo lo suficiente para detectar o prevenir que estos socios se acercasen demasiado a sus clientes y comprometiesen su papel como auditores independientes», señaló.

La firma ha admitido que sus empleados «violaron varias directrices de EY, escondieron su conducta y se comportaron de una manera que era la antítesis del Código de Conducta Global de EY, su cultura, valores, políticas y formación». No obstante, lo cierto es que no lo escondieron, más cuando la propia SEC afirma que estas relaciones eran conocida y que EY no hizo nada para evitarlo.

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