El Banco de España ha atribuido la resolución de Banco Popular en junio de 2017 a las pérdidas de 3.600 millones de euros registradas en 2016. No obstante, la entidad financiera mantenía su solvencia, según las declaraciones de De Guindos, entonces ministro de Economía.
Según la memoria publicada por el organismo gobernado por Luis María Linde, «a lo largo de 2017 y hasta su resolución en junio, el BCE, a través del JST encargado de la supervisión continuada del Banco Popular Español, realizó un seguimiento muy cercano de la entidad».
«En febrero de 2017 el Banco Popular anunció pérdidas para el cierre de 2016 por valor de 3.500 millones de euros. Este resultado dio lugar a una revisión a la baja de su calificación crediticia por parte de las agencias de rating, generándose mayor inquietud entre sus accionistas y clientes», ha explicado el Banco de España. «Ello condujo, a su vez, a un grave deterioro de su cotización bursátil y de su base de depósitos, que terminó afectando a la liquidez disponible, a pesar de las medidas adoptadas por el banco», ha afirmado.
No obstante, los juzgados están investigando qué pasó en realidad con las posiciones bajistas y las continúas informaciones que provocaban desplomes tras desplomes durante varias jornadas consecutivas, una vez que hubo un cambio en la presidencia de la entidad financiera, materializado el 20 de febrero del pasado año.
El Banco de España declaró inviable a Banco Popular, mientras el Gobierno, con Luis de Guindos en el Ministerio de Economía, afirmaba que era solvente
«Este deterioro de la situación de la entidad -afirma el Banco de España, objetivo de seguimiento especialmente intenso por parte del supervisor a lo largo de 2017 y
del SRB en sus últimas semanas, llevó al BCE a determinar que la entidad era incapaz, en un futuro cercano, de atender el pago de sus deudas u otras obligaciones financieras en la fecha de su vencimiento (failing or likely to fail, FOLTF) y, conforme al artículo 18.1, del Reglamento 806/2014/UE del Mecanismo Único de Resolución Bancaria (SRMR), declaró su inviabilidad el 6 de junio de 2017».
«La Junta Única de Resolución activó la resolución del Banco Popular, que finalmente resultó en la venta de la entidad al Banco Santander», ha continuado el Bancode España. Todo ello llevó al BCE a determinar que la entidad era incapaz, «en un futuro cercano», de atender el pago de sus deudas u otras obligaciones financieras en la fecha de su vencimiento, por lo que se declaró su inviabilidad el 6 de junio de 2017.
