La situación producida por la Covid-19 ha generado un nuevo paradigma en la venta online, la cual ha experimentado una transformación digital histórica. Como dijo Charles Darwin “las especies que sobreviven no son las más fuertes ni las más inteligentes, sino aquellas que mejor se adaptan al cambio”. En este caso, podríamos decir que las empresas que perduran son las que se ajustan a las nuevas circunstancias, enfocando su futuro como un desafío tecnológico a medio y largo plazo, donde cada paso que se da será de un no retorno, puesto que la globalización crece a un ritmo frenético.
Si pusiéramos la mirada hacia atrás, vemos qué ha ocurrido en España, puesto que estamos en una situación excepcional sin precedentes que comenzó a mediados de marzo donde se cerró prácticamente todo, con un confinamiento extremo, permaneciendo solo abiertos los locales de primera necesidad. Todo ello derivó en un shock y un miedo al contagio que dirigió nuestros impulsos a la hora de comprar a través de la tienda on-line, algo para lo que muchos negocios no estaban preparados, sufriendo un gran colapso a la hora de potenciar sus medios ecommerce.
Llegados a este punto, la situación económica no puede ser más lamentable debido a que la Covid-19, así como la puesta en marcha de los ERTE, hace que el motor productivo se haya estancado bajando la venta de multitud de productos. No obstante, a pesar de ello, hay otros productos y servicios que aumentan su producción, pudiendo destacar que durante los meses de confinamiento todo lo relacionado con la alimentación fue alrededor del 40%, los productos del hogar del 32%, la tecnología y comunicación del 29%, así como el entretenimiento del 22%. Por otro lado los sectores dedicados a la belleza, a la moda o al turismo bajaron de una manera estrepitosa.
La compra on-line, que ha llegado a nuestra vida de forma brusca, hace que a un nuevo público, que no era asiduo a este tipo de adquisición, le surjan miedos y muchas dudas, necesitando ayuda técnica provocando la saturación de las líneas de atención al cliente. Cabe destacar que el cuidado al consumidor, el servicio post venta, la facilidad de devolución o la rapidez son factores que se vuelven imprescindibles para que estos nuevos usuarios confíen en las compras a través de Internet. Debido a todo lo expuesto, se generan nuevas oportunidades laborales encaminadas al mundo tecnológico y a la atención del usuario.
Según un estudio de IAB-Spain, durante el confinamiento una de cada dos personas declararon que han aumentado su compra on-line en un 51%, por lo que muchas empresas se han visto obligadas a avanzar tecnológicamente en unos meses lo que tenían previsto en los próximo años.
Está demostrado que esta pandemia ha generado un antes y un después en nuestra sociedad, donde nos ha enseñado que todo puede cambiar en cuestión de instantes, entre otras cosas nuestra manera de vivir y comprar, puesto que las economías familiares son el motor productivo que, junto con las empresas, deben garantizar un tejido socio económico próspero y adaptado a los nuevos tiempos.
*Decano-Presidente del Colegio de Economistas de Valladolid


