Las pérdidas acumuladas por el Fondo de Reestructuración Bancaria alcanzan los 53.404 millones de euros desde 2010. En este pasado 2017 registró números rojos por valor de 950 millones de euros. 2012 fue el peor año, con más de 26.000 millones.
El Fondo de Reestructuración Bancaria ha reducido las pérdidas en 2017 en un 43,88% respecto a 2016, cuando las pérdidas fueron de 1.693 millones. La reducción de estas pérdidas el pasado ejercicio se debieron principalmente a «la disminución en los deterioros registrados por la valoración contable de sus participadas», especialmente en BFA, la matriz de Bankia.
Según ha afirmado el Frob en un comunicado, tras la fusión de BMN por Bankia, el FROB volvió a calcular el valor recuperable de su participación en el Grupo BFA y ha arrojado un impacto positivo en la cuenta de resultados de 60 millones, cuando en 2016 tenía un impacto negativo de 1.390 millones. El año pasado el patrimonio neto del FROB fue positivo por un importe de 436 millones de euros, con un activo que ascendió a 11.777 millones de euros y un pasivo de 11.341 millones de euros.
Las pérdidas son seña de identidad del Frob. Desde su creación ha registrado pérdidas ejercicio tras ejercicio. Sumando ya los de 2017, las pérdidas alcanzaron los 53.404 millones. En 2015 cerró con 1.523 millones en 2015 tras detectar otros 250 millones adicionales, ya que había anunciado oficialmente a los 1.293 millones. El fondo estatal de rescate bancario volvió a registrar pérdidas en 2014 hasta alcanzar el pasado año 861 millones, a los que había que sumar otros 2.761 millones perdidos en 2013, mientras que en 2012 fueron las más elevadas hasta ahora, con 26.060 millones, a las que había que sumar otros 10.557 millones de euros a cierre de 2011, y otros 8.696 millones en 2010.
Su exposición a la Sareb perjudica a los contribuyentes
Sin embargo, el deterioro de la inversión del Frob en la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), más conocida como el «banco malo, ha ascendido a 947 millones -841 correspondientes a la participación en capital y 106 millones de la deuda subordinada-, seis veces más que en 2016, cuando se situaba en 155 millones.
Según el Frob, este deterioro es «consecuencia de la comparación del valor de la participación del FROB en el capital y deuda subordinada de Sareb en libros con el valor actual de la previsión de flujos de efectivo futuros, considerando las proyecciones de recuperación obtenidas de su plan de negocio.
La entidad también ha informado de que el apoyo concedido a Banco CEISS (integrado en Unicaja) y a Banco Grupo Caja 3 (ahora en Ibercaja Banco) a través de bonos contingentemente convertibles (CoCos), ya no figura en su balance, ya que los títulos que quedaban, 604 millones en el primer caso y 224 millones en el segundo, fueron amortizados el año pasado.
Además, ha señalado que durante el plazo en el que los CoCos han estado en el balance del FROB han generado intereses por 143 y 240 millones de euros que las entidades han abonado íntegramente. Otros hitos del ejercicio pasado muestran movimientos en las provisiones por el esquema de protección de activos que han proporcionado 20 millones para la cuenta de resultados.
Así sucedió con la reducción de garantías relacionadas con el proceso de venta de Catalunya Banc por valor de 32 millones, mientras que crecieron en 10 millones en el Banco de Valencia. El Frob ha informado de que su resultado de explotación se elevó a 38 millones, cuando en 2016 fue negativo por importe de 48 millones, «debido fundamentalmente a una menor necesidad de dotación de provisiones».
En cuanto al balance, el Frob, que se financia básicamente mediante el préstamo recibido del Estado (10.456 millones al cierre del ejercicio pasado) ha señalado que esto determina que el resultado financiero sea recurrentemente negativo, porque los activos no generan ingresos suficientes para compensar dicho gasto. No obstante, ha indicado que los gastos financieros se redujeron por la conversión de un préstamo por importe de 3.000 millones.
La posición de tesorería del Frob no comprometida ascendía a 1.311 millones de euros, colocados en deuda pública del Estado y en depósitos del Banco de España.
Por su parte, el Fondo de Resolución Nacional (FRN) registró un resultado positivo de 1,1 millones de euros, procedente de la recaudación de las contribuciones al FRN realizadas por las empresas de servicios de inversión.
