El inversor de Sánchez para Alcoa en Asturias y La Coruña, un mal precedente para los trabajadores de Lugo

Empresas 03/06/2020

Negro es el futuro de los trabajadores de Alcoa en Lugo si es el Gobierno de Sánchez es el que busca un inversor tras el antecedente de la venta de las plantas de Alcoa en Asturias y La Coruña a Alú Ibérica, el inversor que encontró Reyes Maroto, que luego vendió al Grupo Riesgo, y  que el propio Gobierno de Asturias, del PSOE-Podemos-IU, no ve capaz de sacar adelante el proyecto industrial.

Dice el sabio refranero español que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. La crisis de Alcoa en Lugo, que le ha estallado al Gobierno en paralelo a la de Nissan, con un tejido industrial español desapareciendo, ha llevado a Sánchez y a su ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, a afirmar que están buscando inversores.

El antecedente, desde luego, no llama al optimismo. Para las plantas de Alcoa en Aviles, Asturias, y La Coruña, se busco como inversor a unos fondos de inversión que se presentaron bajo el nombre de Alú Ibérica. En pocos meses, esos fondos han vendido las plantas al Grupo Riesgo, del que el propio gobierno asturiano, gobernado por los mismos partidos que el nacional, dudan de su viabilidad. No se pude engañar de ese forma a miles de trabajadores, especialmente cuando está en juego su pan.

Pero da igual, al menos, al que está sentado en la Moncloa, que presume de gestión de la crisis del coronavirus. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dicho este miércoles en la sesión de control del Congreso de los Diputados que el Ejecutivo está buscando inversores para «salvar» la planta de Alcoa de San Cibrao, en Lugo.

En respuesta al diputado del BNG, Néstor Rego, sobre qué medidas piensa adoptar el Gobierno para afrontar la crisis económica industrial, Sánchez ha manifestado que el Gobierno están impulsando el diálogo con Alcoa para dar un futuro a esa planta de Lugo amenazada de desaparición, después de que la multinacional anunciara el despido colectivo de 534 trabajadores de esta planta de producción.

Ha dicho que la situación en que se encuentra Alcoa y otras industrias viene de lejos y de atrás, y la ha achacado a las políticas de la anterior Administración del PP. Hace dos años que Sánchez lleva de presidente. Algo podría haber arreglado ya.

Sánchez ha explicado que en los dos años que lleva gobernando lo que se ha hecho es ir resolviendo los problemas ocasionados por esa política. Lo único que ha conseguido es el cierre de una planta tras otra. Cada día España es menos empresa y más un país que convierte a sus trabajadores en dependientes del Estado.

Pedro Sánchez ha recordado que su Gobierno tuteló el proceso de ventas de las plantas de Alcoa en A Coruña y Avilés -ahora Alu Ibérica-, y esas fábricas se salvaron del cierre y también se salvaron los empleos. Esa plantas están ahora en peligro al caer en manos del Grupo Riesgo.

Asturias duda del Grupo Riesgo

Precisamente, de ese hito de conseguir un inversor, duda hasta el propio el Gobierno de Asturias, que no tiene sospechas de confrontación ideológica con Sánchez, porque está formado por el PSOE con todo lo que acarrea ese formación de extrema izquierda llamada Podemos y sus satélites.

Este jueves, ese Ejecutivo autonómico, ha advertido de que el Grupo Riesgo, nuevo propietario de las antiguas plantas de Alcoa en Avilés y A Coruña, carece de una hoja de ruta viable para garantizar la actividad productiva y el empleo a largo plazo.

Según la Consejería de Industria, Empleo y Promoción Económica, la compañía tampoco ha acreditado «un proyecto económico y financiero que incluya las inversiones que necesita la fábrica» avilesina de Alu Ibérica.

En un comunicado, el Principado ha advertido de que el documento remitido este miércoles por el Grupo Riesgo -que adquirió las plantas al fondo de inversión suizo Parter a mediados del pasado mes de abril- «carece del rigor y de las exigencias mínimas requeridas para un plan industrial» para la planta.

Más allá de un programa con un horizonte temporal hasta 2025, el Ejecutivo autonómico cree que la documentación presentada «se limita a una serie de diapositivas complementarias a la presentación que la sociedad hizo pública a mediados de abril».

El Principado sostiene que el texto plantea «ideas generales y ya conocidas», así como información recogida en las páginas corporativas de diversos proveedores industriales y de los catálogos de sus equipos.

Además, ha apuntado que carece de un plan económico y financiero y tampoco identifica la procedencia de los recursos para acometer inversiones y los mercados o clientes potenciales.

«El documento ahonda la desconfianza y la escasa credibilidad del nuevo inversor porque lo remitido es más bien una declaración de intenciones que un proyecto serio, riguroso y viable para el mantenimiento de la producción de aluminio en Asturias”, ha señalado la directora general de Industria del Principado, Rosana Prada.

Tras analizar la información recibida, Industria cree que se confirman las dudas sobre la capacidad y solvencia del nuevo inversor para desarrollar un verdadero plan industrial que garantice la actividad y el empleo de la planta de aluminio de Avilés a largo plazo.

«Desde el Gobierno de Asturias, nuestra prioridad es el mantenimiento de las capacidades industriales, la puesta en marcha de un proyecto viable y competitivo y la continuidad y consolidación de los puestos de trabajo, y con ese objetivo seguiremos trabajando», ha indicado Prada.

Ante la situación creada y la necesidad de alcanzar estos objetivos, el Ministerio de Industria ha comunicado esta tarde a la Consejería de Industria que convocará próximamente la mesa de seguimiento de los acuerdos suscritos en julio del pasado año.

El fondo Parter, que había adquirido las dos plantas de Alcoa en junio de 2019, vendió las instalaciones a Grupo Riesgo el pasado mes de abril sin previo aviso a la plantilla ni a los gobiernos de Galicia y Asturias ni al Ministerio de Industria, lo que generó el malestar de las administraciones.

Parter ya fue convocado por Industria el pasado 28 de abril a una reunión en la que siguió sin aclarar los planes de inversión y de empleo para ambas factorías, que suman más de 600 empleos, y sin justificar la solvencia técnica y económica del Grupo Riesgo, según explicó entonces la directora general de Industria del Principado.

En ese encuentro, en el que participaron los gobiernos de Galicia y Asturias, los comités de empresa de las plantas y la federaciones de Industria de varios sindicatos, el secretario general de Industria, Raúl Blanco, reclamó a Parter que respete la legalidad, el contrato suscrito con Alcoa y los compromisos de actividad y empleo asumidos hasta 2021.

El caso es que el inversor fue efímero, como el que ahora buscan para lavar la cara a corto plazo para Alcoa en Lugo.

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