DIA se encuentra a un paso de los mínimos históricos tras abonar la semana pasada uno de los dividendos más rentables del IBEX 35. Los bajistas hacen caja, pero mantienen casi el 17% del capital apostando a la baja.
DIA, el valor del IBEX 35 con mayor porcentaje del capital en manos de fondos de inversión que apuestan por más caídas, paga este miércoles un dividendo de 0,18 euros por acción. Mikahil Fridman, con el 25% del capital, se embolsará un total de 28 millones de euros, mientras que Goldman Sachs sacará otros 16 millones de euros, con su 14,775%, una posición que ha alcanzado el pasado 13 de julio.
El pago de este dividendo serviría para calmar al magnate ruso y se realiza un enorme esfuerzo económico pese a que los beneficios del pasado año cayeron estrepitosamente un 37%, hasta los 109,6 millones de euros, debido entre otros motivos a la salida de China y a la caída de ventas en España.
Pese a ello, DIA ha preferido contentar a sus accionistas, con una rentabilidad del 6,21%, tan solo superado por Endesa y Mediaset. La medida sirve para apaciguar los ánimos dentro del consejo, ya que los rumores apuntan que el magnate ruso trata de echar a la actual cúpula de DIA, presidida por Ricardo Currás.
Tampoco se descarta que Fridman aproveche estos precios de derribo con una posible opa sobre la cadena de alimentación. Desde enero, el desplome ya es del 50% y está a un paso de los mínimos históricos, en los 2,12 euros por título, frente a los 2,14 con los que ha cerrado la jornada de este martes.
De hecho, Fridman ya ha hecho valer su 25% del capital en la cadena de supermercados, que acometerá desinversiones próximamente. Hasta ahora, tiene dos hombres de máxima confianza en el consejo: Stephan DuCharme, fue CEO de la cadena rusa X5 hasta 2015, cadena de supermercados líder en Rusia, y Karl-Heinz Holland, ex consejero delegado de Lidl.
Fridman tan solo tendría que comprar un 5% más para lanzar obligatoriamente la opa sobre DIA, un montante, que en los actuales precios sería el desembolso de 66 millones de euros para lanzar una opa.
Tampoco acompañan los malos consejos recibidos por actores importantes del mercado, como Barclays y Jefferies. Ambas han recortado su precio objetivo en un 25%, mientras que HSBC lo hacía en un 28%. Aún así, dan todavía potencial alcista en el valor, hasta los 2,7 euros.
