El Banco Santander ha comunicado al Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) 136 operaciones de clientes de Popular que podrían estar vinculadas a movimientos de blanqueo de capitales e infracciones monetarias.
Santander abrió 338 expedientes internos en Popular y revisó 16 filiales, mediante informes de auditoría, en el marco de ordenación del grupo tras la compra simbólica de un euro de Popular en junio de 2017. La entidad bancaria, la única de las grandes que facilita este tipo de datos, respondió además a 39 peticiones de información del Sepblac.
El Banco que preside Ana Botín comunicó el pasado año 41.204 operaciones «a autoridades», revisó 167 filiales e inició 152.253 expedientes de investigación en todo el grupo, según ha recogido este miércoles Expansión.
La filial de Popular, Banco Pastor, en estos momentos está siendo investigado en la Audiencia Nacional por presunto blanqueo de capitales, y su ex presidente, José María Arias, podría estar implicado en operaciones de este nivel.
Santander, en su plataforma para denuncias para empleados, recibieron 1.300 comunicaciones: un terciodieron lugar a un procedimiento disciplinario y el motivo más corriente estuvo relacionado con asuntos de recursos humanos.
En su memoria de 2017, el Santander recuerda que se comprometió a cumplir los diez principios del Pacto Munidal de Naciones Unidas en el que dijo que firmó que trabajría contra la corrupción, la extorisión y el soborno. Además, la entidad bancaria cuenta con un comité de Prevensión de Blanqueo de Capitales y Financiación del Terrorismo que en 2017 se reunió hasta en cuatro ocasiones para controlar y supervisar la prevención de blanqueo de capitales, que es uno de los prinicpales obejtivos estratégicos del banco español.
