Emilio Saracho ya tiene un nuevo puesto de trabajo tras hundir Banco Popular. El ex presidente de la entidad financiera, investigado por la Fiscalía Anticorrupción por la quiebra del Popular, será consejero de Altamar.
Tanto Saracho como Aguirre habían participado en las privatizaciones de Repsol y Endesa, vendida y saqueada por Enel. Altamar, fundada y presidida por el primo de Esperanza Aguirre, Claudio Aguirre, ha fichado a Saracho para una de las filiales de esta firma de inversión, según ha publicado El Independiente. Altamar tiene bajo custodia 4.000 millones de euros de capital comprometido y cuenta con 120 trabajadores. Opera en Madrid, Barcelona, Santiago de Chile, Nueva York y Taipei.
Entre Claudio Aguirre y Emilio Saracho hay una estrecha relación personal, ambos celebraron su cumpleaños conjuntamente en el Teatro Real de Madrid, con una larga lista de invitados, entre los que se encontraban destacados políticos y empresarios españoles.
Tanto el primo de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid como Saracho tienen una larga trayectoria laboral bancaria internacional. Aguirre ha sido el responsable en España de The Chase Manhattan Bank y Goldman Sachs Investment Banking. También ha trabajado para Merril Lynch en el Departamento de inversión y servicios de gestión patrimonial para Europa, Oriente Medio y África y actualmente forma parte del consejo asesor internacional de Goldman Sachs.
Saracho fue ex presidente de Banco Popular hasta el día de su resolución, en la noche del 6 al 7 de junio de este año, cuando más de 300.000 accionistas y bonistas perdieron toda su inversión. También ha trabajado para JP Morgan Chase, llegando a ser presidente para España y Portugal. También había pasado por Chase Manhattan Bank, Santander y Goldman Sachs.
La pasada semana se conocía que la Fiscalía Anticorrupción había dirigido al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu un escrito para admitir a trámite las querellas presentadas contra los ex presidentes y sus consejos de administración, por la quiebra de la entidad. En total, se han presentado una treintena de querellas por la liquidación del banco, intervenido el pasado 7 junio y posteriormente vendido al Santander al precio de un euro.
Anticorrupción no ve necesario incluir en las diligencias a los organismos supervisores, el Banco de España y la Comisión Nacional del Merado de Valores (CNMV).


