Endesa calcula que las familias de bajos ingresos son responsables de menos del 1 % del fraude eléctrico cometido en España mediante enganches ilegales, según ha indicado hoy en un comunicado.
De acuerdo a sus datos, la mayor parte del fraude «se concentra en puntos de suministro que tienen altos niveles de consumo».
En concreto, la eléctrica defiende que el 80 % del fraude se debió a empresas industriales y de servicios y el resto, a particulares. Además, asegura que el 80 % del fraude cometido por particulares correspondió a hogares con elevado nivel de consumo.
Así, según sus cálculos, el 96 % del fraude eléctrico -que el pasado año supuso un consumo equivalente al de la ciudad de Sevilla y su área metropolitana- se debió a empresas y particulares con alto nivel de consumo.
Endesa argumenta que el fraude eléctrico es así «un recurso ilegal que utilizan algunas empresas y grandes consumidores domésticos para abaratar su factura eléctrica a costa de todos los demás consumidores», que son quienes tienen que cargar con estos gastos «al igual que sucede con el fraude fiscal».
Según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) citados por la eléctrica, el fraude eléctrico encareció en 150 millones de euros la factura eléctrica el pasado año.
Endesa alerta en el comunicado de que el fraude cometido por empresas no solo afecta a los ciudadanos, sino también a sus competidores, ya que al abaratar de forma ilícita su factura incurre en «una clara competencia desleal».
Además, recuerda que el fraude constituye «un problema grave para la seguridad y salud de las personas» próximas, ya que las instalaciones manipuladas no cumplen los requisitos de seguridad, lo que puede provocar incendios o electrocuciones.
Endesa ha puesto en marcha diversas medidas en este sentido, lo que le permitió detectar más de 83.000 casos de fraude el año pasado, por 600 millones de kilovatios hora (kWh).


