La dirección y los sindicatos de CaixaBank negociacian ya formalmente un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 2.157 trabajadores de la entidad bancaria en toda España.
La dirección de CaixaBank y los sindicatos de la entidad han abierto este lunes la negociación formal del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 2.157 empleados, unos contactos que se podrán alargar hasta el 8 de mayo.
Tras once reuniones informales, ambas partes se han reunido este lunes para empezar el preceptivo mes de consultas del ERE.
Sin embargo, a petición de los sindicatos, la dirección ha aceptado ya alargar el período negociador hasta el 8 de mayo, para compensar los días de contactos que se pueden perder por las vacaciones de Semana Santa.
Fuentes sindicales han asegurado a Efe que hoy no ha habido novedades en las condiciones que se ofrecen a los afectados por el ERE, sino que la reunión se ha dedicado simplemente a establecer el calendario negociador.
Ambas partes se reunirán el 4 de abril en Valencia, el 10 y el 11 en Barcelona y el 23 y el 25 de este mes en Madrid.
El secretario general de CCOO en CaixaBank, Ricard Ruiz, ha explicado a Efe que la fecha límite del 8 de mayo también se podría llegar a prolongar si ambas partes estuvieran de acuerdo en hacerlo.
Por otra parte, la dirección del banco ha presentado un informe técnico actualizado para justificar la necesidad de este ERE.
Dicho informe precisa que CaixaBank pretende cerrar 708 oficinas hasta 2021 para ajustar la red comercial a sus necesidades.
Los sindicatos de CaixaBank reclaman que el ERE se cubra exclusivamente con voluntarios y que el banco renuncie a la llamada cláusula de cierre, es decir, que si no hay voluntarios para cubrir las 2.157 extinciones de contrato previstas, la entidad renuncie a cubrir ese cupo con empleados elegidos a la fuerza.
Un ERE obligado
Durante la presentación de los resultados del ejercicio 2018, el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, explicó que esta reestructuración de plantilla, que afectará al 7 % de los trabajadores del banco, es consecuencia del cambio digital que afronta el negocio financiero, que obliga a «repensar» la red de oficinas, optimizando los recursos «para atender mejor a los clientes».
«Tenemos que tener cintura y flexibilidad para tomar decisiones ahora, un año razonablemente bueno, para poder asegurar éxito en el futuro. La manera de hacer banca está cambiando y como entidad tenemos que adaptarnos», destacó el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar.
Dirección y sindicatos han iniciado la negociación para tratar de acordar el ERE, aunque por el momento las dos partes mantienen posturas alejadas y el acuerdo parece lejano.
Gortázar reconoció que la negociación, que «no es fácil», transcurre «con posiciones diferentes», pero se mostró confiado en llegar a un acuerdo con la representación sindical «lo antes posible».
«Vamos a hacer todo lo posible y lo imposible para llegar a un acuerdo con los sindicatos y esperamos que ellos también lo hagan, porque es por el bien de la compañía y de sus 36.000 empleados», declaró Gortázar, que evitó concretar el coste que tendrá el ERE alegando que aún «es prematuro avanzar cifras».
«La tradición de esta casa siempre ha sido buscar acuerdos y nos dejaremos la piel para llegar a ellos y pedimos a los representantes de los trabajadores que hagan lo mismo», inicidó.
El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, recordó que el grupo ha llegado a acuerdos en el pasado en otros procesos de reestructuración de plantilla y ha confiado en que también será así en esta ocasión: «nuestra trayectoria nos avala», subrayó.


