El escándalo de la manipulación de los datos sobre emisiones de Volkswagen ha obligado a la marca alemana a dar un giro radical a su estrategia y orientarse hacia los vehículos eléctricos
El reconocimiento del engaño fue lo más parecido a un KO para el fabricante líder de ventas en Europa.que vio como dimitía su entonces presidente de la junta directiva Martin Winterkorn e hizo que su valor en bolsa se desplomará en más de un 40 %.
Winterkorn fue sustituido por Matthias Müller, entonces presidente de Porsche, que considera que , pese a vivir sus tiempos más turbulentos, la compañía ha encauzado el camino
El presidente del consejo de supervisión, el patriarca Ferdinand Piëch, también dimitió de sus cargos y fue sustituido por Hans Dieter Pötsch, que hasta entonces era director de Finanzas.
Volkswagen siempre ha defendido que la directiva desconocía la manipulación y que esta fue obra de algunos ingenieros, pero a comienzos de marzo cambio de guión y mantuvo que Winterkorn fue informado a tiempo, en mayo de 2014, de la manipulación de las emisiones de gases.
El escándalo, del que se ha cumplido un año, hizo temblar las estructuras del gigante alemán. Once millones de coches repartidos por todo el mundo estaban equipados con un software que detectaba si el vehículo estaba en carretera o si pasaba una prueba de homologación y cambiaba el régimen del motor EA 189 para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno.
La compañía alemana, una vez destapado el escándalo, encargó al bufete de abogados estadounidense Jones Day que investigue lo ocurrido para llegar hasta el final y dar con los auténticos responsables del trucaje.
En Europa, Volkswagen se ha comprometido a modificar los motores de los vehículos afectados para que cumplan las exigencias legales de emisiones de gases pero no tiene intención de pagar indemnizaciones a los clientes.
En EEUU, tras muchos problemas en las negociaciones, Volkswagen llegó en junio a un acuerdo extrajudicial de 15.000 millones de dólares (unos 13.400 millones de euros), cantidad que incluye multas e indemnizaciones para casi medio millón de propietarios de un vehículo con motor diesel de 2 litros, aunque no está claro qué va ocurrir con las indemnizaciones para los 85.000 propietarios de vehículos con un motor de 3 litros.
Las ventas del grupo VW en EEUU han caído en los ocho primeros meses del año un 6,4 %, hasta 379.400 unidades.
Volkswagen, que tuvo unas pérdidas de casi 1.600 millones de euros en 2015, se enfrenta a las demandas de muchos accionistas que consideran que informó a los mercados tarde ocasionándoles pérdidas.
A estas demandas de inversores institucionales y particulares, se ha sumado el gestor de activos Blackrock, mientras que los estados federados alemanes de Baviera, Hesse y Baden-Württemberg estudian denunciar a Volkswagen por el perjuicio económico que les ha ocasionado la caída del valor de las acciones por el escándalo del «dieselgate».
La Fiscalía alemana investiga a Winterkorn por sospecha de manipulación del mercado.
La Agencia de Medioambiente de EEUU (EPA) acusó públicamente a VW de la manipulación el 18 de septiembre del año pasado, pero hasta el 22 de septiembre VW no revisó a la baja sus objetivos de beneficio para 2015.
Las acciones de Volkswagen costaban el 18 de septiembre de 2015 162,40 euros, al cierre de la negociación, horas antes de que se publicara la manipulación. El 2 de octubre ya habían caído hasta 92,56 euros, un 43 % menos, si bien se han recuperado y ahora cuestan unos 120 euros.
La crisis ha acelerado cambios en el grupo automovilístico alemán que ya se estaban gestando antes de conocerse la manipulación, destacando sobre todo la descentralización de la toma de decisiones, dando más protagonismo a las marcas y sin que todo tenga que decidirse en la central.
Además, VW va a apostar por los vehículos eléctricos y por los nuevos servicios de movilidad, en este último caso mediante colaboraciones con Gett, una empresa estadounidense de servicios de taxi rival de Uber, y con otros servicios como robotaxi, el préstamo de vehículos o el transporte a demanda, tanto para clientes particulares como para empresas.


