El Gobierno de Venezuela, controlado por el pseudodictador Nicolás Maduro, ha intervenido durante 90 días y arrestado a 11 altos cargos de Banesco, el mayor banco privado del país y controlado por Juan Carlos Escotet, que ha cedido temporalmente la presidencia de Abanca para atender este asunto.
La detención de 11 altos cargos de Banesco, que habían declarado antes ante el Dirección General de Contrainteligencia Militar, encargada del contraespionaje interno de Venezuela, ha hecho moverse a Escotet. En un primer momento, la entidad financiera Banesco negaba la detención, que se ha producido a altas horas de la madrugada de este viernes. El fiscal general de Venezuela, Tarek Saab, ya había anunciado los arrestos, pero aún sin que se hubieran producido oficialmente.
Según ha comunicado Abanca a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Escotet ha comunicado al Consejo de Administración su voluntad de ausentarse temporalmente en sus funciones de presidente no ejecutivo con la finalidad de atender y apoyar a los equipos de sus empresas en Venezuela. Eraña Guerra, presidente de la Comisión de Nombramientos de Abanca, suplirá esta función, según ha señalado el consejo.
Por convicción @Banesco siempre ha trabajado ajustado a derecho siendo muy escrupuloso con el cumplimiento del marco legal. pic.twitter.com/Fc1ssOU7un
— Juan Carlos Escotet (@jescotet) 3 de mayo de 2018
Para la cúpula de Abanca estará así garantizado el normal funcionamiento de los órganos de gobierno del banco durante la ausencia de Escotet. Los once directivos arrestados en Venezuela lo han sido en el marco de una operación de lucha contra supuestos ataques contra la moneda venezolana mediante especulaciones cambiarias.
Acusa a los directivos de Banesco por «omisión o acción» de ser parte de una red de transacciones ilegales
Banesco ha sido intervenida por un período temporal de 90 días. Los altos cargos arrestados habían sido invitados a una reunión, para después ser arrestados por la DGCM. Entre los arrestados se encuentran dos hijos de españoles, por tanto de nacionalidad española y contra ellos pesan los cargos de favorecer “por acción u omisión” una red de transacciones cambiarias ilegales que opera en la frontera con Colombia.
Con persecución del régimen a Banesco y sus trabajadores se ratifica una vez más que en dictadura TODOS tenemos un número, solo es cuestión de tiempo cuando te toque a ti.
Salir de dictadura es una lucha de TODOS LOS SECTORES.
¡NO SEAS CÓMPLICE DEL #FRAUDE20M! #NoMásDictadura pic.twitter.com/jvDAGNGNnl
— Voluntad Popular (@VoluntadPopular) 4 de mayo de 2018
La red movía dólares en el mercado negro, mientras en el país los venezolanos sufren una inflación galopante que podría alcanzar el 14.000% este mismo año. Con esta operativa, supuestamente, los venezolanos emigrantes realizaban transferencias en dólares a los familiares en Venezuela.
Tarek Saab había anunciado que estas operaciones se debían al «ataque sistemático a la moneda nacional», llevado adelante por «mafias económicas». Con ello se favorecía la eliminación de moneda venezolana en circulación, en un momento en el que apenas aparece en la calle debido a la gran cantidad de billetes que se necesitarían para hacer frente al pago de mercancías.
Saab, que había dejado entrever los 11 arrestos, anunció después oficialmente los mismos bajo el pretexto de incumplimiento de «funciones preventivas». Ahora Banesco está bajo la mano del régimen de Maduro, durante al menos 90 días «para garantizar el pleno funcionamiento y la continuidad la prestación del servicios”. Yomana Koteich, actual viceministra de Finanzas, ha tomado las riendas de la entidad. «Creo en Venezuela, en mis compañeros, y voy a dar la cara”, ha asegurado Escotet.
El Gobierno de Maduro había congelado cientos de cuentas bancarias, presuntamente ilegales, en Banesco en una operación contra la supuesta guerra contra la divisa venezolana, bajo un control nefasto de Maduro, ya que sus medidas han disparado los precios y fomentando el mercado negro de dólares. La corrupción, mientras tanto, campa a sus anchas entre funcionarios, ministros, viceministros, superindententes, militares y afines al chavismo mediante el contrabando y el mercadeo de divisas y mercancías, incluidos los alimentos.


