El Euríbor a un año, el índice más utilizado para el cálculo de los intereses de las hipotecas variables, ha cerrado julio en un nuevo mínimo histórico, al volver a situarse en terreno negativo, con un -0,154%, ahorrando 50 euros anuales a los hipotecados.
Esta nueva caída solo beneficia a quien tenga los tipos de interés variables, ya que los fijos pagan la misma cuota, más elevada, mes tras mes. El Banco de España confirmará en los próximos días el dato de julio, que cierra por decimoctavo mes consecutivo en negativo.
Durante los veinte días hábiles que hasta ahora ha tenido el mes, el Euríbor ha oscilado entre el máximo del -0,151%, marcado el pasado día 13, y el mínimo del -0,161%, registrado el 6 de julio.
El ahorro estimado de exactamente 53 euros anuales se debe a que hace un año, en julio de 2016, el euríbor se situaba en el -0,056%, con lo que una hipoteca media de 100.000 euros contratada entonces a un plazo de 25 años con un diferencial de un punto porcentual sobre el euríbor tendría un coste mensual de 374,34 euros.
Sin embargo, si una hipoteca con estas condiciones se revisa utilizando el dato de julio de 2017, el coste sería de 369,94 euros mensuales, es decir, 4,4 euros menos por mes o 52,8 euros de diferencia al año.
La evolución del indicador depende de las subidas o bajadas de tipos del Banco Central Europeo (BCE), ya que es el tipo de interés al que se prestan entidades privadas. El tipo de interés se mantiene en la Eurozona en el 0% desde 2009.
Según explicó en su día el presidente del BCE, Mario Draghi, los tipos continuarán así pues la recuperación cíclica de la economía de la zona euro «es sólida», pero la entidad monetaria no ve que la inflación «muestre una tendencia alcista convincente».
Hace poco más de un año, en febrero de 2016, este indicador cerró por primera vez en su historia un mes con signo negativo y desde entonces ha seguido evolucionando a la baja.
Ante este hecho inédito, en España se abrió un debate sobre si la banca acabaría pagando a los clientes por las hipotecas, algo que varias entidades se apresuraron a aclarar que nunca ocurrirá, pues al euríbor siempre se le suma un diferencial que decide cada banco. En España, el diferencial más bajo al que se ha vendido de forma general una hipoteca ha sido de 0,17 puntos porcentuales, por lo que el euríbor a un año tendría que hundirse un poco más que eso para que, una vez aplicado el diferencial, los intereses sean negativos.
Con el indicador en tasas negativas desde hace tantos meses, la banca ha optado por subir el diferencial que aplica o introducir una cláusula «cero» en las hipotecas a tipo variable, que establece que el indicador nunca podrá bajar del 0%, al tiempo que se ha incrementado la venta de hipotecas a tipo fijo.
