La salida de empresas desde Cataluña prosigue, aunque a un menor ritmo, debido a la aplicación del 155 de la Constitución y porque cada vez hay menos empresas que estudien o adopten la decisión de salir de Cataluña.
Desde el pasado 1 de octubre, ya han salido 2.471 empresas, según datos del Colegio de Registradores de España. 30 salieron en la jornada de este pasado lunes. De las treinta empresas que abandonaron ayer Cataluña, 27 estaban afincadas en Barcelona y tres en Tarragona.
En lo que va de noviembre, el número de salidas se ha mantenido claramente por debajo de las cien diarias, una frontera que se superó en numerosas ocasiones en octubre. Los días con menos salidas registradas desde que se inició la fuga de empresas han sido este lunes, con treinta, y el 8 de noviembre, con cuarenta. Por el contrario, las jornadas con más cambios de sede fueron el 19 de octubre (268) y el 9 del mismo mes (212).
Durante el mes de noviembre, el número de empresas que han movido su sede fuera de Cataluña está bastante por debajo de las cien diarias, una frontera que se superó con claridad a lo largo de octubre, según datos del Colegio de Registradores de España.
Los días en los que más sociedades salieron de Cataluña fueron el 19 de octubre (268) y el 9 de octubre (212). Desde esa fecha, las cifras más reducidas corresponden al 8 de noviembre (40) y al pasado viernes, 10 de noviembre (53).
De las 53 empresas que abandonaron Cataluña el viernes, 46 estaban afincadas en Barcelona, cuatro en Tarragona, dos en Lérida y una en Gerona. De las 2.441 que han salido de Cataluña desde el referéndum, 2.177 tenían su sede en Barcelona, 113 en Tarragona, 94 en Lérida y 57 en Gerona.
Pese a que los independentistas intentan siempre minimizar el éxodo empresarial asegurando que solo se ha ido un millar y medio y que aún se mantienen 250.000 empresas en Cataluña, la realidad es más tozuda. Las que se han marchado representan el 31% del PIB de Cataluña y también hay incidencia en el empleo, ya que junto con la sede social y fiscal, se verán obligados a ir la cúpula empresarial, como ha ocurrido ya con Banco Sabadell.
Entre las empresas que se han marchado figuran Banco Sabadell, CaixaBank, Gas Natural Fenosa, Abertis, Colonial, Cellnex, Applus, Cementos Molins, Dogi, Edreams, Oryzon, Service Point Solutions y Eurona, entre las cotizadas. También han hecho las maletas Planeta, Codorníu, Catalana Occidente, Aguas de Barcelona, La Bruixa d’Or, Torraspapel, Indukern, MRW, Ballenoil, Lleida.net, Criteria Caixa, Caixabank Asset Management, Banco Mediolanum, Arquia Banca, GVC Gaesco Beka, Trea Asset Management, la gestora de Fondos EDM, Gesiuris, Grupo Zurich Insurance, AXA España, Segurcaixa Adeslas, VidaCaixa, MGS Seguros, Divina Pastora Seguros, Ordesa, Pangaea Oncology, Proclinic, DVD Dental, Klockner, Sanantur, Invacare, Bimbo, Idilia Foods, Grupo Gallo, Cervezas San Miguel, Industrias Ponsa, Servihabitat, Pesa Medioambiente y TAB Spain, entre otras.
“Cuando una empresa toma una decisión tan drástica, necesita recibir “razones de peso para cambiar esa decisión”, ha asegurado, más cuando empresas, como CaixaBank, afirman que el traslado es “definitivo”.
