María de la Luz Morillo, de 33 años ha fallecido a consecuencia de las quemaduras sufridas tras la explosión de un transformador eléctrico de Endesa en la cocina de un hotel de Tarifa (Cádiz).
La mujer estaba ingresada en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, con quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo.
En la misma unidad permanecen ingresados cinco de los ocho heridos en la explosión, en estado muy grave, con quemaduras entre el 30 y el 60 por ciento, pendientes de evolución, según informaron a Efe fuentes del Virgen del Rocío.
El suceso ocurrió sobre las 19:40 horas del pasado sábado en la cocina del hotel «100% Fun», cuando los ocho empleados, cuatro hombres y cuatro mujeres, estaban cenando, y se produjo una explosión en un transformador de Endesa.
Piden aclarar las causas
Endesa ha lamentado el fallecimiento de la mujer y ha informado de que está investigando lo ocurrido ya que considera la explosión del transformador como algo «excepcional».
La organización de consumidores FACUA considera urgente aclarar lo sucedido y que se depuren responsabilidades por las consecuencias tan graves que ha tenido el accidente. «Al margen de la investigación interna que está realizando la empresa, como no podía ser menos, la asociación urge a los responsables policiales y al departamento autonómico de Industria a llevar a cabo su propia investigación, con el objetivo de evitar nuevos accidentes en el futuro», exigen.
No es la primera vez
Este tipo de siniestros no es infrecuente. En este sentido, hay que recordar que el pasado junio se producía un accidente similar en la localidad lucense de Ribadeo. No se registraron heridos, aunque el municipio se quedó sin luz a consecuencia del mismo.
También en junio, en la localidad manchega de Cabanillas (Guadalajara), la explosión de un transformador eléctrico dejó sin suministro a parte de la población y originó un incendio de pasto seco.
Tampoco hubo que lamentar heridos en enero, cuando estalló otro transformador eléctrico, de Iberdrola como el anterior, en el barrio bilbaino de Santutxu. Y en junio del año pasado explotó otro transformador en un colegio de Palencia, que afortunadamente tampoco causó heridos.
