El Gobierno en funciones no cree en las excusas de Vueling y le ha exigido un plan de julio a septiembre para no repetir el caos aéreo en plena operación salida.
El ministro de Economía e Industria en funciones, Luis de Guindos, ha asegurado que los problemas de Vueling se deben a una mala planificación de la compañía, mientras que Vueling aseguró que se debió a los problemas derivados de la huelga de controladores en Francia. A su juicio, el caos producido por Vueling «hace mucho daño a la imagen de España».
La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha exigido a Vueling un plan inmediato para cubrir todos los vuelos programados de julio a septiembre. El plan será anunciado a Fomento este mismo martes. Pastor ha recordado que cuando una aerolínea incumple la ley las sanciones pueden llegar «hasta la suspensión de la licencia definitiva«, al ser preguntada por la situación de la compañía aérea Vueling.
«Las sanciones son sanciones económicas, pero las sanciones, cuando hay incumplimiento de la ley, pueden llegar hasta la suspensión de la licencia definitiva e ir a una licencia temporal», ha dicho Pastor en unas declaraciones en el Congreso tras entregar sus credenciales de diputada.
Pastor ha rehusado precisar qué plazo se baraja para las sanciones y se ha limitado a señalar que será el que diga el instructor del proceso, «como siempre ha sido». «El instructor del expediente nos dirá cuáles son las sanciones que corresponden en derecho y con la ley de Seguridad Aérea en la mano para una compañía que incumple, como se está investigando, los derechos de los viajeros», ha precisado.
Ha recordado que Vueling deberá presentar desde hoy y durante los meses de julio, agosto y septiembre un plan diario de contingencia que tiene que ser, ha dicho, «viable, creíble y aplicable» y después verán «qué medidas» tomarán posteriormente.
Ha destacado que puede ocurrir que la aerolínea «tenga una oferta superior a lo que puede atender y por lo tanto, si eso es así, tiene que comunicar de forma urgente a todos sus usuarios la situación en la que está».
Ha insistido, asimismo, en que Vueling «tiene que hacer frente a todas las obligaciones que tiene que con respecto a los derechos de los usuarios, que significa no sólo la devolución del billete, sino indemnizarlos por todos los daños sufridos por los viajeros».
También ha explicado que en el aeropuerto de Barcelona hay inspectores de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa) para ver «in situ» que es lo que está pasando con la actuación de la compañía.
«La compañía aérea tiene que transmitir debidamente, cosa que no se ha producido, la información a los usuarios. Tiene que atenderlos (…) y tiene que informarlos previamente si tiene una cancelación y tiene que indemnizar al respecto», ha añadido.
Ha explicado que están advirtiendo a los viajeros de esa aerolínea de que, además de reclamar si han resultado perjudicados, tienen que pedir una certificación por parte de la compañía por si quieren hacer alguna reclamación judicial.
Miles de personas se han visto afectadas por los retrasos y cancelaciones sufridos por la aerolínea desde el pasado jueves.
El secretario de Estado de Infraestructuras, transporte y vivienda, Julio Gómez-Pomar, afirmó que la aerolínea tendrá que presentar este nuevo plan.
Francia desmiente a Vueling
La Dirección General de Aviación Civil de Francia (DGAC) subrayó hoy que no se puede achacar a los controladores aéreos franceses los problemas que sufre la compañía Vueling y menos cuando se da la circunstancia de que este fin de semana no hubo ninguna huelga y la aerolínea siguió suprimiendo vuelos.
Un portavoz de Aviación Civil insistió a Efe que el fin de semana «no había incidencias» en el control del espacio aéreo francés y la aerolínea española suprimió vuelos de los que no puede culpar a los controladores franceses.
Vueling ha justificado que con la huelga de controladores franceses del 28 de junio se iniciaron sus problemas, dado que la aerolínea no pudo hacer frente a la «bola de nieve» de retrasos y cancelaciones que se produjeron. En cuanto a la huelga de controladores franceses convocada para hoy y que se prolongará hasta mañana, el portavoz de la DGAC dijo que el seguimiento de este paro es «limitado», aunque todavía no se pueden ofrecer cifras sobre la incidencia en el tráfico aéreo.
En cualquier caso, insistió en que a la vista de los trabajadores que habían manifestado su intención de sumarse a la protesta, la DGAC no había solicitado a las compañías que redujeran su programa de vuelos para hoy, aunque se ha constatado que sí lo han hecho algunas compañías de bajo coste, y citó los nombres de Vueling, Ryanair y Easyjet.
A ese respecto, puntualizó que las compañías «clásicas» como Air France o Iberia no han tenido que anular vuelos porque su modelo operativo les permite absorber los «reducidos» retrasos que se producían esta mañana por la huelga de controladores.
El portavoz argumentó que las aerolíneas de bajo coste tienden a hacer más rotaciones cada día con sus aviones, que son utilizados «en flujo tendido» y consecuentemente sufren un mayor impacto de cualquier retraso como los que pueden producir las huelgas de controladores.
De acuerdo con la DGAC, a media mañana había a causa del paro «retrasos puntuales» en los dos aeropuertos de París, Charles de Gaulle y Orly, así como en los de Beauvais, Lille y Nantes, aunque la situación tendía a mejorar. El paro de los controladores franceses se ha convocado una vez más coincidiendo con la duodécima jornada de manifestaciones en el país contra la reforma laboral, que hoy reanuda su tramitación en segunda lectura en la Asamblea Nacional.
La aerolínea, para curarse en salud, ha cancelado para esta jornada un total de 40 vuelos, evitando así las quejas y las largas colas en el aeropuerto de El Prat. Asimismo, desde el Ministerio afirman que la aerolínea «tiene la voluntad de cumplir y llevar adelante el plan de contingencia».
De momento, Vueling tiene abierto un expediente informativo por la agencia Española de Seguridad Aérea, mientras que Fomento aplicará «las sanciones que tenga que aplicar si hay lugar a ello», así como que tendrá que responder a los afectados con indemnizaciones.
El presidente de Vueling, Javier Sánchez-Prieto, se ha disculpado por «los retrasos y cancelaciones sufridos en los últimos días», y trabaja ya en resarcir el daño a los perjudicados, unos 8.200 pasajeros. También ha admitido errores en la operativa. Para paliar los errores, se contrataron 6 aviones, 34 pilotos y 160 personas para formar parte de su servicio de atención al cliente. Asimismo, la aerolínea sufre hoy en Bolsa una caída del 1%, en línea con el resto del sector, como Lufthansa o KLM. Solo Ryanair sube.


