La sangría en los depósitos de Banco Popular poco antes de su resolución tuvo protagonistas entre empresas y entes públicos. De las cifras conocidas hasta ahora, más de 15.000 millones entre abril y junio, están la Sareb y el Frob, dos organismos dependientes del Ministerio de Economía, dirigido por Luis de Guindos.
El Fondo de Reestructuración Bancaria, quien posee el polémico informe de Deloitte en el que se basó la resolución de Banco Popular por parte de la Junta Única de Resolución y que se lo entregará al juez en caso de que se pida, sacó cerca de 121 millones de euros dos meses antes del estallido y justo en la misma época en el que el ministro Luis de Guindos aseguraba que era un banco solvente. El dinero sacado por el Frob era para pagar deuda, según aseguran fuentes conocedoras a Expansión.
Otro de los organismos que llevó a cabo retiradas de liquidez de Banco Popular fue la Sareb, con 633 millones de euros y pocos días antes de la quiebra y venta al Banco Santander por el precio simbólico de un euro. El llamado banco malo justifica esta salida al vencimiento de un depósito a plazo fijo de tres meses y que no se renovó. La Sareb dejó fuera del concurso a Banco Popular tras las sucesivas rebajas del rating que había sufrido la entidad financiera precisamente por el reembolso de los depósitos y la más que dudosa gestión de sus máximos responsables, que se enfrentan ahora a querellas en la Audiencia Nacional.
Las rebajas del rating se publicaron el 7 de abril de este 2017. La agencia de calificación S&P rebajaba la nota de la deuda del Popular hundiéndola aún más en el bono basura. De Guindos salió entonces del Popular, afirmó que no había problemas ni de solvencia ni de liquidez, era el segundo rejón de S&P en apenas dos meses, ya que el 9 de febrero empeoró la perspectiva del Popular, poco antes del cambio de presidente. El ex banquero y ex consejero de Endesa salió en defensa del Banco Popular, al tiempo que aseguró que había hecho un gran esfuerzo para provisionar. “Los comentarios que recibo del Banco de España es que el Banco Popular ha hecho un esfuerzo desde el punto de vista de provisiones, que las ha elevado prácticamente en la media del sector”, trataba de tranquilizar el ahora ministro de Economía. Banco Popular “no tiene ningún problema de solvencia ni de liquidez”. Mientras tanto, los organismos públicos dependientes de De Guindos sacaban el dinero de la entidad financiera.
También se sumó al reembolso la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia. Durante enero y marzo llegó a incrementar la exposición en depósitos de Banco Popular en 270 millones, y los depósitos a finales de marzo alcanzaban los 2.016 millones de euros a finales del primer trimestre. Tan solo un día antes de la caída de Popular, Competencia sacó 470 millones de euros.
El dinero también fue sacado por otros organismos públicos dependientes del Ministerio de Fomento, como Adif, Renfe, Ineco, Aena y Puertos españoles. Todos bajo la misma excusa: era parte de la operativa normal del Departamento de Finanzas. También CC AA, como Canarias, vaciaron sus cuentas en Popular. La lista alcanza a 33 entidades y organismos públicos, hasta reducir la exposición en depósitos a la mitad.
Todo ello contribuyó a una caída más profunda del Popular, cuyo caso está en manos de los jueces de España y del Tribunal de Justicia de la UE. No se descarta en ningún momento que se anule toda la resolución del Popular e incluso que se devuelva a la posición que se encontraba el pasado 6 de junio a cierre de la Bolsa, por lo que Banco Santander tendría que deshacer toda la operativa realizada hasta ahora. Es una de las posibilidades, según afirman a Intereconomía.com abogados de las defensas que se han querellado contra la ex cúpula de la entidad financiera y contra la JUR. Si la resolución es nula, se declarará nulo cualquier movimiento realizado desde entonces.
