«Iberdrola es una empresa vasca que hace una clara apuesta por las energías renovables, que además se alinea perfectamente con la estrategia vasca 2030», afirma el Gobierno vasco.
La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, apoya sin fisuras al presidente de Iberdrola que ha apostado decididamente por el cierre de Garoña e intentan convencer a Endesa, su socio en Nuclenor, para llevar a cabo tal decisión».
La consejera afirma que «aunque hay gente que no lo quiera ver, Iberdrola es una empresa vasca que hace una clara apuesta por las energías renovables, que además se alinea perfectamente con la estrategia vasca 2030». Lo que parece desconocer la consejero vasca es que Garoña está en Burgos, en Castillo y León no en el País Vasco, por mucha empresa vasca que sea Iberdrola.ç
El Gobierno vasco destaca a Iberdrola como una empresa suya que comparte su estrategía energética, pese a que Garoña está en Burgos, en Castilla y León
Tapia añade que la sociedad y las instituciones vascas «estaban demandando este paso que ha dado Iberdrola», aunque ha recordado que todavía queda por conocer las decisiones que tomarán tanto Endesa como Nuclenor».
Garoña, la central nuclear más antigua de España, es propiedad de Nuclenor (participada al 50 % por Iberdrola y Endesa).
Después de que el CSN avalara la reapertura, condicionada a mejoras en la seguridad, de la central de Garoña el pasado 8 de febrero, la autorización para operar corresponde al Ministerio de Energía, que dispone de seis meses para pronunciarse.
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, confirmó públicamente en la junta de accionistas celebrada en Bilbao que la eléctrica no tiene interés en volver a operar la central y ha pedido a su socio que «desista» en la petición al Gobierno para reabrir.
El anuncio, del que ya venían advirtiendo expertos del sector, se produjo en respuesta a una pregunta de la portavoz de Energía Nuclear de Greenpeace, Raquel Montón, durante dicho acto
Sánchez Galán argumentó que la empresa que opera Garoña, Nuclenor, lleva varios ejercicios con «pérdidas cuantiosas» por lo que espera «llegar a un acuerdo con su socio» para poder cerrar definitivamente la planta, que está en situación de parada segura desde diciembre de 2012, de ahí sus pérdidas.
Quedar en manos de las energías renovables sólo controladas por las eléctricas, y no por los usuarios, como es el caso del autoconsumo, no hará nada más que disparar el precio de la luz en condiciones meteorológicas adversas, como ya sucedió el pasado mes de enero. De hecho, Iberdrola que sacó una ‘factura verde’ para aquellos que sólo querían consumir energía con fuentes renovables tuvo que desistir de ello ante la falta de interés de sus clientes por el alto precio que había que pagar.


