Gas Natural Fenosa someterá a la aprobación de su junta general de accionistas, la primera bajo la presidencia de Francisco Reynés, la supresión de la comisión ejecutiva y una reducción de la retribución total del consejo como consecuencia de esta reorganización del gobierno corporativo.
Estos son dos de los puntos del orden del día que se votarán en la junta que se celebrará el próximo 27 de junio en Madrid, lugar al que Gas Natural Fenosa trasladó su sede social a finales del pasado año. Los accionistas tendrán que votar el cambio de domicilio social, ahora situado en la madrileña avenida de San Luis, después de que el pasado mes de octubre dejara Cataluña por el proceso soberanista.
Reynés, que asumió la presidencia ejecutiva de la multinacional energética a principios de febrero, propondrá a la junta diversos cambios en el reglamento de la organización y en el funcionamiento del consejo de administración y sus comisiones, según consta en la documentación publicada en la web de la compañía.
Reynés no tendrá bajada de sueldo
Ello se explica, principalmente, por la supresión de la comisión ejecutiva, que actualmente integran diez miembros. Así, Reynés pasará a tener una retribución fija de 1,1 millones de euros anuales, frente a los 550.000 euros actuales. El presidente del consejo, no obstante, cobraba hasta ahora otros 550.000 euros como presidente de la comisión ejecutiva, un cargo que ahora desaparecerá, de manera que, de facto, ingresará lo mismo.
La nueva retribución de los consejeros queda fijada en 175.000 euros anuales (126.500 en 2017), mientras que el consejo coordinador, figura de nueva creación, percibirá 30.000 euros. Hasta ahora, los miembros de la Comisión Ejecutiva cobraban 126.500 euros anuales; los de la comisión de Nombramientos y Retribuciones, 25.000, y los de la Comisión de Auditoría, 40.000.
La nueva política retributiva prevé que los miembros de las comisiones perciban 60.000 euros anuales y que el presidente de una comisión gane 90.000. Gas Natural Fenosa planteará a la junta «una nueva denominación social, sobre la que se informará a los accionistas antes de su sometimiento a aprobación».
Doce consejeros en Gas Natural Fenosa frente a los 17 actuales
Una de las modificaciones más relevantes es la posibilidad de que no sea obligatorio contar con una comisión ejecutiva, «dado el nuevo tamaño del consejo que se propone a la junta» o la previsión de que haya un «consejero coordinador», tal y como acordó el máximo órgano de gobierno de Gas Natural Fenosa en su reunión del pasado 21 de mayo.
La compañía, que también ha acordado reducir el número de consejeros de diecisiete a doce, así como aumentar su mandato de tres a cuatro años, se propone suprimir la comisión ejecutiva por motivos de eficiencia, para lograr «una mayor simplificación y agilización de las normas de gobierno corporativo». La energética, en todo caso, seguirá contando con una comisión de Nombramientos y Retribuciones y una de Auditoría, como hasta ahora.
Otro de los cambios que se someterá a la aprobación de los accionistas será la modificación de la política de remuneración de los consejeros que se había aprobado para el período 2018-2020, teniendo en cuenta la reorganización prevista y el nuevo plan estratégico.
En este capítulo, la compañía plantea algunos incrementos salariales, como el fijo de los consejeros o del presidente, si bien la retribución total de los miembros de este organismo para el presente año queda fijada en 3,8 millones de euros, un tercio menos que en 2017, según han indicado a Efe fuentes de la empresa.
