ING es una de las entidades financieras que han tenido que renovarse por la guerra de los cajeros automáticos. Las grandes entidades financieras plantaron cara a su negocio, publicitado con el lema «sin comisiones«, un eslogan que ha tenido que retirar, y del que se ha aprovechado mientras las grandes entidades financieras realizaban fuertes inversiones para renovar la red de cajeros.
CaixaBank, por ejemplo, realizó una inversión de 500 millones de euros para sus 8.500 cajeros. A juicio de la entidad, entonces presidida por Isidro Fainé, «no se puede regalar este servicio a los clientes de otros bancos que no han gastado un euro en poner cajeros y que usan el de los demás gratis».
BBVA y Santander siguieron los pasos de CaixaBank y pusieron comisiones a los no clientes. Entre ambas entidades suman casi 9.000 cajeros automáticos. Las dos entidades financieras señalaron entonces que tanto la instalación como el mantenimiento son «caros» y «tiene sentido que esos costes se trasladen a los no clientes».
La decisión de cobrar en cajeros a los clientes de otros bancos perjudicó principalmente a ING y EVO Banco, que se anunciaban con el reclamo de «sin comisiones», pese a utilizar los cajeros de otras entidades financieras sin pago alguno.
Ahora ING está llegando a acuerdos para que los clientes puedan obtener efectivo de tiendas y gasolineras, así como en establecimientos comerciales como DIA, aunque la operación no fue comentada en su día por tratarse de «rumores».
Según fuentes financieras citadas por Expansión, el proyecto se anunciará «en los próximos días». La alternativa no es nueva y se conoce con el nombre de cashback. Con este nuevo paso, ING permitirá a sus clientes retirar dinero en efectivo de los establecimientos agregados a través de una aplicación en el móvil.
La entidad holandesa ha decidido, por otro lado, abrir 100 terminales este año y llegar a acuerdos con varios bancos como Popular y Banca March, y con Bankia y Bankinter.


