Goirigolzarri y Sevilla, máximos responsables de Bankia, en el alero

Empresas 01/06/2018

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, y José Sevilla, su CEO, han levantado a Bankia de la quiebra y han logrado sacarla de las pérdidas. Aún así, con toda probabilidad, serán relevados próximamente. Manda el Estado y en él el nuevo Gobierno de Sánchez, Podemos y los independentistas, que sueñan con una gran banca pública.

El Estado es el mayor accionista de Bankia a través de BFA. Es dueño del 100% de BFA, que, a su vez, controla el 60,63% del capital de Bankia tras la última venta de diciembre de 2017. Su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, y su consejero delegado, José Sevilla, que, por cierto, han complido con crecer los objetivos que se impusieron a su llegada al banco, aunque ya no renuncian a su retribución variable, pueden verse de la noche a la mañana en la calle. El sueño del PSOE y Podemos no es otro que una banca pública que, desde luego, no estaría dirigida por José Ignacio Goirigolzarri, un hombre ligado al ex ministro de Economía y hoy vicepresidente del BCE, Luis de Guindos.

Y por supuesto, si se siga la línea más de Podemos que la del propio PSOE el proceso de privatización de Bankia se frenará, aunque, eso sí, Bruselas pedirá explicaciones y obligará seguir con su venta.

De hecho, Unidos Podemos ha pidió en varias ocasiones al Gobierno de Mariano Rajoy la creación de un polo público bancario formado por Bankia, Banco Mare Nostrum (BMN) y el ICO para financiar proyectos de infraestructuras públicas y planes industriales que favorezcan a las pymes.

Podemos hace una clara apuesta por la banca pública y ha llegado a proponer ya un polo bancario con Bankia, BMN y el ICO

Incluso lo hizo con una proposición no de ley del grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea en la que instaba al Ejecutivo a crear un polo público bancario que facilite financiación a colectivos sociales con problemas de acceso a crédito y excluidos del sistema financiero.

«Estas medidas deberían contribuir a poner en marcha un nuevo modelo de desarrollo que reduzca el desempleo y sea sostenible económica y ecológicamente», incidía la iniciativa de Unidos Podemos, que recuerdaba que el Estado ha aportado a BFA-Bankia un total de 22.424 millones de euros y a BMN 1.645 millones y que el FROB posee el 60 % de Bankia y de Mare Nostrum.

El objetivo es que esta banca pública tenga una «misión social y un espíritu de servicio público», mantienen desde esa formación populista.

A Unidos Podemos tampoco el parece bien la concentración bancaria de los últimos años. «Estos movimientos no han contribuido más que a concentrar la riqueza y el poder en menos manos y seguimos contando con un sector sobredimensionado, que no garantiza la función social del crédito y cuya rentabilidad» critica, y añade que «el sector bancario privado sigue disfrutando de crédito subvencionado por parte del BCE, consistente en compras de activos discrecionales».

Unidos Podemos señala que la reactivación del negocio es débil, y el riesgo de morosidad aún es alto y ha abogado por reformar el sector, para que actúe con responsabilidad.

En este sentido, pone como ejemplos a Alemania donde la cuota de mercado de la banca pública está en el 24 % y financia desde viviendas sociales e infraestructuras públicas hasta escuelas, o el caso de Francia o Italia donde también existen bancos públicos.

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