El Tribunal de Cuentas de la UE da un soberano varapalo a la Junta Única de Resolución tan sólo un día después de ratificar la renovación de Elke König como presidenta del organismo encargado de ejecutar a Banco Popular.
El alto tribunal asegura que hay evidencias de la «existencia de deficiencias en la preparación de la JUR para desarrollar sus tareas», al tiempo que le ha exigido mejorar su labor. La JUR echa la culpa al BCE, al asegurar que éste organismo tenía que haber facilitado determinada información. Asimismo, ha puesto como excusa la confidencialidad para evitar dar más información de la necesaria, como ya hiciera König a la hora de explicar la resolución de Banco Popular.
Según el Tribunal de Cuentas, la JUR ha incumplido sus objetivos a la hora de contratar personal suficiente y cualificado, motivo por el que ha afectado negativamente en todos los ámbitos de actuación, incluida la de adoptar decisiones de resolución, como se hizo con Banco Popular, al tiempo que cree que tampoco se garantizó la coherencia en el Mecanismo Único de Resolución (MUR). Según el organismo, la estrategia llevada a cabo para la resolución es «un trabajo inacabado».
La JUR no ha completado aún su planificación a la hora de resolver entidades que están bajo su competencia, más cuando ninguno de los planes establecidos se ha llevado hasta el final. Asimismo, tampoco ha fijado la fecha para la elaboración del primer plan de resolución para cada entidad, motivo por el que los bancos tan solo tienen modelos provisionales e inacabados.
Los planes de la JUR son «todavía insuficientes e inadecuadas«, afirma, mientras que el propio organismo y el ministro de Economía, Luis de Guindos, así como Bruselas, aplaudían la resolución de Banco Popular, pese a que hay más de 96 demandas ante el TJUE por esta resolución, basada en un informe provisional de Deloitte.
Para el Tribunal de Cuentas de la UE, no hay un claro reparto del trabajo entre las Autoridades Nacionales de Resolución (ANR) y la JUR. Asimismo, tampoco se han realizado «simulacros periódicos» para corroborar el funcionamiento del proceso de resolución, en definitiva, trabajos que deberían haberse hecho, pero que no se han materializado.
Asimismo, critica la falta de transparencia en el intercambio de información, como ocurre con el memorando de entendimiento pactado on el Banco Central Europeo, ya que el BCE no garantiza que llegue la información a la JUR a tiempo, mientras que algunas partes de este memorando se han considerado confidenciales.
