La multinacional de hemoderivados Grifols ha cerrado la adquisición de la alemana Biotest, especializada en hematología e inmunología clínica, con lo que pasa a controlar el 96,20 % de sus derechos de voto y cuenta con el 69,72 % de su capital social.
La compra de la firma clínica, que se ha hecho por 1.091 millones de euros, permite a Grifols acelerar y ampliar su cartera de productos, aumentar la disponibilidad de terapias plasmáticas e impulsar el crecimiento de los ingresos y de los márgenes, ha informado este lunes la compañía en un comunicado.
Grifols se hace asimismo con la mayor red europea privada de centros de plasma, al llegar a los 87.
La operación valora el capital de Biotest en aproximadamente 1.600 millones de euros y en 2.000 millones de euros su valor de mercado.
En concreto, la compañía catalana ha completado la compra de la totalidad del capital social de Tiancheng Pharmaceutical Holdings AG, firma alemana que posee el 89,88 % de las acciones ordinarias y el 1,08 % de las acciones preferentes de Biotest.
Los 1.091 millones de euros incluyen un préstamo de Tiancheng a Biotest de 318 millones.
En paralelo, Grifols ha cerrado la oferta púbica de adquisición (OPA) voluntaria a todos los accionistas, lo que ha supuesto el pago de 362 millones de euros por 1.250.298 acciones ordinarias a 43 euros cada una y 8.340.577 acciones preferentes a 37 euros.
Con la finalización de la opa y el cierre de la adquisición, Grifols pasa a controlar el 96,2 % de los derechos de voto.
El consejero delegado de Grifols, Víctor Grífols, ha destacado que esta operación supone «un hito» dentro su plan de transformación y va en la línea de crecimiento que se ha marcado.
Biotest es una empresa del sector de la salud que cotiza en bolsa y está especializada en hematología e inmunología clínica innovadora, con un portafolio de I+D que incluye nuevas proteínas plasmáticas, que complementan la cartera de productos de Grifols.
