La Unión Sindical Obrera (USO) y Ryanair están en plena guerra por la negativa de la aerolínea a negociar el primer convenio colectivo de los tripulantes de cabina. La aerolínea irlandesa quebranta así su palabra dada en abril de este mismo año.
Los sindicatos de tripulantes de cabina han acusado a la aerolínea de «dilatar plazos y poner excusas» para no sentarse a negociar el primer convenio colectivo de tripulantes de cabina de pasajeros (TCP). USO ha precisado que el objetivo de estos acuerdos es «trazar una estrategia común y planificar una respuesta coordinada» de ámbito europeo para este verano.
La sección aérea de este sindicato ha denunciado que la aerolínea irlandesa «se niega a recibir» a sus representantes y que pretende «imponer quién, cómo y dónde debe de producirse» la negociación, lo que USO califica como «inaceptable, abusivo y contrario a los fundamentos más básicos de la libertad sindical».
El objetivo de dilatar los plazos por parte de Ryanair, según USO, es separar el conflicto que actualmente mantiene con sus tripulantes de cabina portugueses y españoles para, añade, «ganar tiempo y evitar que ambos conflictos pudieran desembocar» en acciones de protesta conjuntas y coordinadas de sus tripulantes de cabina en Europa.
El pasado 5 de abril Ryanair convocó a USO a una reunión para iniciar la negociación del primer convenio colectivo de tripulantes de cabina de pasajeros, tras treinta años de presencia de la aerolínea irlandesa de bajo coste en España. En esa reunión, USO denunció el traslado de trabajadores españoles al país vecino desde sus bases de Barcelona, Madrid y Valencia para sustituir a sus colegas en huelga.


