Emilio Saracho aún no es oficialmente presidente del Banco Popular y no lo será al menos hasta marzo, cuando la Junta Extraordinaria de Accionistas le ratifique en el cargo. Saracho exige ahora un blindaje en caso de ser despedido antes de cinco años.
Saracho aún no ha firmado el contrato y no lo hará hasta que se incluyan sus peticiones al consejo del Banco Popular, que tendría que modificar sus propios estatutos para dar cabida a la indemnización en caso de que fuera cesado en el puesto antes de cinco años, según señalan fuentes conocedoras del asunto a Cinco Días.
El consejo del Popular designó a Saracho como sucesor de Ángel Ron el pasado 1 de diciembre, pero no se rubricó el contrato debido a las consecuencias de las exigencias del nuevo presidente. La mayoría del consejo insiste en realizar el plan de Ángel Ron para devolver la rentabilidad a la entidad financiera, entre las que se encuentra la creación de un banco malo y su salida a Bolsa, así como los ajustes de plantilla aprobados por unanimidad.
Con esta hoja de ruta, Banco Popular evitaría sobre el papel la ampliación de capital, más después de haber pedido 2.505 millones al mercado recientemente.
Ahora Ron trata de consechar votos favorables para evitar salir de la entidad financiera. Para ello cuenta con dos argumentos: Saracho aún no es consejero del Popular y la junta extraordinaria no se celebraría hasta marzo. En caso de que esta junta aprobara el nombramiento de Saracho, Ron debería abandonar el Popular.
Pero aún faltaría un gran obstáculo. Saracho obligaría a reformar los estatutos del banco e incluir la indemnización en caso de que el presidente sea cesado antes de cinco años tras conseguir la presidencia, un blindaje. Ahora incluso se duda de las formas en las que se presentó a Saracho como sucesor de Ron.
El Popular tiene un 9% de su capital en manos de los bajistas
Las posiciones cortas sobre los títulos del Banco Popular, que hace menos de dos meses se situaban en el 6,71 %, siguen aumentando, a pesar de que el día 1 de diciembre el consejo de administración de la entidad designó presidente a Emilio Saracho, en sustitución de Ángel Ron.
Desde entonces, el Popular ha recuperado el nivel del euro por acción, y se ha revalorizado un 22,49 % hasta un valor de 1,013 euros por título. A pesar de ello, el Popular acumula unas caídas de más del 62,3% en lo que va de año, en mínimos desde 1991.
