El Gobierno quiere desprenderse de Bankia dentro de dos años como mínimo, pese a las prisas que ha exigido el Banco Central Europeo y el cumplimiento de la propia ley española, que estipulaba 2017 como máximo para desprenderse de la entidad financiera.
Bankia costó a los contribuyentes 22.000 millones de euros y es hasta el momento la única entidad financiera en condiciones para devolver íntegramente el rescate. No obstante, tanto la propia entidad como el Gobierno en funciones dejaron claro que no se devolvería el total de la ayuda pública. De hecho, se estima que como máximo se recuperará entre el 30% y el 50%.
El Estado es el principal accionista de Bankia y en funciones no puede realizar ninguna desinversión ni tampoco puede dar luz verde a la esperada fusión con BMN por la limitación de estar en funciones.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha asegurado que ve «factible» poder negociar con Bruselas y el BCE una prórroga para vender la participación en Bankia, un 64% del total. El plan era vender paquetes en el mercado para poder devolver las ayudas al contribuyente.
No obstante, los partidos como el PSOE y Podemos tienen otros planes para la entidad financiera, por lo que el futuro de Bankia pasa por el 26-J. Podemos quiere hacer de Bankia un verdadero banco público, al tiempo de disponer de los pisos de la entidad para tratar de paliar, según su argumento, la crisis social que registra España. De esta forma, el partido de Pablo Iglesias dejaría la privatización de Bankia en el aire al impulsar una medida para derogar la ley que exige vender el paquete accionarial en manos del Estado en diciembre de 2017.
«Es una ley española, y no fue Bruselas la que estableció el 2017 como el año de final para la privatización», señalan desde Podemos, por lo que impedirán en el Parlamento Europeo la reprivatización de la entidad financiera. «Primero porque supondría consolidar el quebranto para las arcas públicas y, segundo, porque pensamos que son entidades que pueden jugar un papel clave en la financiación de las pymes y un nuevo modelo productivo», afirman.
De Guindos ha asegurado este lunes que ve «factible» una reprivatización más allá de 2017, pero sin haber cambiado la ley para ello. De esta forma, no había que negociar con Bruselas, tan solo modificar el texto y argumentarlo ante el Parlamento europeo.
En un acto informativo, el ministro de Economía en funciones ha afirmado, por otro lado, que la salida a Bolsa de Bankia fue un error y que podría costar a los contribuyentes la pérdida de 2.000 millones de euros. «No se si queda alguien en España que piensa que fue un acierto», ha asegurado el ministro, para quien la obligación del Estado es obtener el máximo valor en la venta de la entidad.
Si «tenemos un Gobierno sensato y con una agenda correcta», ha declarado de Guindos, para quien si esas dudas se disipan, la evolución del valor de la entidad se ajustará a su positiva gestión. «No sé el plazo» para la venta de Bankia, pero ahora la entidad está bien gestionada y es la más solvente, ha precisado el ministro.
Por último y en este sentido, ha recordado que Bankia siempre se ha tomado como una aproximación a la crisis española, como «un paradigma de las dificultades del país», pero ahora, su positivo funcionamiento es la señal más «evidente» del cambio en España.


