«Bankia era una máquina de perder dinero». Así lo ha asegurado el inspector del Banco de España José Antonio Casaus ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu en el caso de la salida a Bolsa. A juicio de este trabajador del organismo encargado de vigilar a la banca, Bankia era una entidad «inviable» pese a contar con las provisiones para hacer frente a deterioros.
Casaus ha reiterado su testimonio de 2014 ante el Fernando Andreu, un argumento que desmarca de los testigos presentados por el Banco de España en este juicio, quienes han defendido el papel del organismo presidido por Luis María Linde como de la CNMV durante la salida a Bolsa de Bankia.
Todos han asegurado que la entidad disponía de provisiones suficientes, pero tan solo uno ha cargado contra la gestión y el trabajo de entonces de la cúpula.
Pero Casaus ha insistido hoy en que Bankia «era una máquina de perder dinero«, según ha relatado el abogado que ejerce la acusación popular, Andrés Herzog.
Casaus ha indicado que en diciembre de 2010 se advirtió a la jefatura del Banco de España de la «inviabilidad de todo el grupo». Asimismo, afirmó que la salida a bolsa no era una solución para los problemas de la entidad, que eran «muy graves».
En su momento, ha señalado el inspector, se advirtió del peligro de que la entidad fuera nacionalizada, como así ocurrió, «tras ocasionar importantísimas pérdidas a los inversores».
Casaus ha mencionado, como ya hizo en el citado informe de diciembre de 2010, las deficiencias en el gobierno corporativo de la entidad, que era «muy mejorable», y las advertencias realizadas sobre la «politización de los consejos de administración».
La declaración de asaus se sitúa en la misma línea que los dos peritos asignados por el Banco de España a petición del juez, Antonio Busquets y Víctor Nogueras, que en su momento concluyeron que las cuentas que sirvieron de base para la salida a bolsa de Bankia no reflejaban la imagen fiel de la entidad, ni las del conjunto de 2011.
Pero se desmarca de lo expuesto por el resto de testigos, e incluso del contenido de un informe de junio de 2010 que calificaba a BFA-Bankia como un proyecto viable integrado por «entidades fundamentalmente sólidas» con un equipo directivo plenamente capacitado «con experiencia probada en el sector». Si el juez Andreu no solicita nuevas diligencias, la de Casaus será la última de las declaraciones previstas por el magistrado.


