Isolux Corsán se reúne este martes con los sindicatos para manifestarles su intención de llevar a cabo un ERE que podría afectar a cerca de 500 trabajadores de la compañía en España -que emplea a unas 1.300 personas- y que afectaría a todas las áreas, según señalan fuentes sindicales.
Esta medida se produce después de que la compañía cerrara con bancos acreedores y bonistas el acuerdo de reestructuración de unos 2.000 millones de deuda y de que Nemesio Fernández-Cuesta tomase las riendas de Isolux.
En esta nueva etapa, la compañía de ingeniería tiene previsto reducir su presencia geográfica -que actualmente se extiende a cerca de 42 países- y centrarse en los proyectos de la división de EPC (energía, infraestructuras y T&D).
El objetivo de la compañía es mejorar sus márgenes, ajustar los costes e incrementar la competitividad, especialmente en aquellos mercados en los que está más asentada.
Con ello, la compañía busca recuperar la rentabilidad de Isolux Corsán enfocada hacia las actividades y geografías en las que es más competitiva.
A finales de julio, la junta general de accionistas de Isolux Corsán dio luz verde a la nueva cúpula de Isolux que, junto con la salida de Luis Delso de la presidencia, incorporó a seis nuevos consejeros (Cristina García-Peri, Ana Plaza, Francisco Rey, Juan Zornoza, Álvaro Anchuelo y Javier Carretero).
En virtud de este plan de reestructuración, el conjunto de bancos que participan en la operación y los bonistas pasan a tener un 95% del capital de Isolux Corsan, mientras que los actuales accionistas ven reducida su participación al 5%.
De no haber conseguido sacar adelante este acuerdo de reestructuración, la compañía se habría visto abocada al concurso de acreedores al no tener liquidez suficiente para hacer frente a sus compromisos de pago inmediatos tras haber agotado los fondos procedentes de la inyección de 50 millones que le dieron CaixaBank, Santander y Bankia.
La compañía trabaja en la venta de T-Solar, en la que estaban como finalistas las ofertas presentadas por I Squared y Cubico después de descartarse la de KKR y la de Bruc Capital con Cerberus.
Además, Isolux negocia con el fondo de infraestructuras Brookfield la venta de sus líneas de transmisión en Brasil. También trabaja en la venta de terrenos en México, activos inmobiliarios, un campo eólico en Argentina, dos plantas de bioetanol y el Campus de la Justicia de Córdoba, que podrían sumar unos 200 millones de euros.
En lo que va de año, FCC ha llevado a cabo un ERE para 610 personas del negocio de construcción y Sacyr otro para 327 trabajadores.


