Isolux Corsán ha perdido 272 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone multiplicar por más de 15 los números rojos registrados un año antes tras el traspaso de concesiones a PSP, la caída de la actividad por la falta de liquidez del grupo y el incremento de los gastos financieros.
En el primer semestre del año, la cifra de negocio de la compañía fue de 768 millones de euros, el 21% inferior a la contabilizada en el mismo periodo del año anterior, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda) se situó en 50 millones, el 46% inferior.
Asimismo, las cuentas del periodo se han visto afectadas por los gastos financieros, que sumaron 183 millones de euros. Una vez que la homologación judicial permita la implementación en todos sus términos del acuerdo de refinanciación, la situación del endeudamiento será muy distinta, con el fin de facilitar la sostenibilidad del negocio.
La compañía, capitaneada por Nemesio Fernández-Cuesta, confía en que esta situación se revierta en los próximos meses tras la inyección que recibió por 150 millones de euros a finales de julio como parte del acuerdo de refinanciación.
De hecho, Isolux tiene con sus proveedores una deuda comercial de más de 60 días por importe de 332 millones de euros, mientras que la deuda vencida en más de 180 días asciende a unos 200 millones.
La compañía señala también la reducción de los costes de estructura que tiene en marcha mediante diversas medidas de ahorro y eficiencia, entre ellas la reducción de un tercio de la plantilla en España (535 personas).
