El presidente de la Asociación Europea de Planificación Financiera (EFPA), Josep Soler, ha analizado en Capital Intereconomía el futuro del asesoramiento financiero.
Con motivo de la V Edición del Congreso que está celebrando esta asociación en Zaragoza. Soler ha explicado que “estamos a las puertas de cambios normativos que van a revolucionar el asesoramiento financiero”. Entre los retos del sector ha destacado el regultorio con la entrada de Midfid II en 2017, la reestructuración del sector financiero, los bajos tipos de interés y la digitalización. “En ese cambio que viene, los asesores financieros deberán profesionalizarse y el cliente tendrá que entender que el asesoramiento financiero no puede ser gratis y que ha de adquirir también educación financiera”.
«Estamos a las puertas de cambios normativos que van a revolucionar el asesoramiento financiero, con lo cuál está siendo un éxito».
Para Soler, no hay solo un gran reto, «hay muchos, el regulatorio es uno de ellos, y significará cambios tremendos. La reestructuración de entidades, la baja rentabilidad…hay muchas cosas, como también la digitalización. En cuanto a la profesionalización del asesor, queda mucho que hacer, solo había dos países que no lo habíamos legislado, y a partir de ahora va a ser necesario».
En este nuevo panorama, el cliente tendrá que adaptarse, «tiene que entender que el asesoramiento no es gratis, igual que un médico por ejemplo. Pero además tiene que entender que él mismo debe estar preocupado sobre sus finanzas personales, y no desentenderse, el cliente debe ser partícipe y opinar, adquirir competencias».
Asesoramiento dependiente e independiente
«Esta claro, si al final conseguimos que no haya conflictos de interés sería perfecto, ahora bien, quizás es más importante todavía que aumente globalmente la calidad del asesoramiento. Las entidades que lo pueden pasar mal son las de las retrocesiones, si no lo hacen bien lo pueden pasar mal, podrán seguir haciéndose, pero el cliente va a poder verlo todo más tranquilamente».
Para Soler, la figura del cliente debe cambiar por completo, «el cliente va a tenr muchos más elementos de juicio, no es solo hacerlo transparente, el cliente también debe tener una actidud de ser protagonista absoluto de su gestión del patrimonio, y ha de utilizar tiempo para saber qué le interesa y qué no».
Revolución tecnológica
«Seguramente en esto el cliente va a salir beneficiado, siempre que entienda que los algoritmos sean generados por los datos del propio cliente, es decir será un excelente complemento, pero pensar que pueda sustituir al trato personalizado…es una contradicción en sí mismo».
