La Sareb o el banco malo podrá diluir las pérdidas por el deterioro de sus activos dentro del balance. Cuenta además con tres años para tratar de resolver esa situación contable con nuevas ventas.
El objetivo es presentar beneficio a finales de 2017. Encontrar la bolita cuando los cubiletes dejan de moverse es un ejercicio sencillo siempre que la bolita no se mueva. Explicar el balance del llamado “banco malo” cuando evalúa los activos que recibió de las entidades bancarias puede resultar igual de sencillo (por más que sea un balance negativo)…pero también puede resultar igual de complicado.
El pasado jueves el congreso de los diputados aprobó elevar el salario mínimo, un real decreto de medidas tributarias que incluye el aumento del Impuesto de Sociedades, los Impuestos Especiales al tabaco y al alcohol y los Impuestos Medioambientales.
Activos contra patrimonio
También una subida de las bases máximas de cotización a la Seguridad Social. Y como un polizón, a bordo de este paquete de aprobaciones, se coló uno que permitirá a la Sareb cargar el deterioro de sus activos contra patrimonio, y no contra resultados ni recursos propios.
La conclusión es que el deterioro de sus activos (su principal problema para presentar beneficios) no tendrá que ir en las cuentas, por lo que “solo” tendrá que hacer frente a los 1.200 millones de gastos fijos (entre gastos de plataforma, gestores y pago de intereses de la deuda). Pero el movimiento del cubilete deja fuera el deterioro de activos, así que con lo que está previsto que gane en el primer semestre de 2017, la entidad que preside Jaime Echegoyen logrará beneficios.
