El embargo de petróleo de Estados Unuidos a Venezuela se está últimando y una de las empresas españolas que más lo puede sufrir es la petrolera Repsol, socia de la empresa pública venezolana Pdvsa.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo hoy que un embargo petrolero de Estados Unidos contra su país le costaría la carrera política a su par estadounidense, Donald Trump, al tiempo que aseguró que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) incrementó su producción de crudo «en el arranque de este año», algo que desmienten los datos de la OPEP.
«(Un embargo petrolero) sería uno de los errores más grandes en política internacional que cometería el presidente Donald Trump (…), un error que le va a costar la carrera política si lo toma», dijo Maduro en un encuentro con la prensa en el palacio presidencial de Miraflores.
El mandatario señaló que una medida como esta es «ilegal a la luz del derecho internacional», además de «inconveniente a la luz de los intereses» de ambos países.
Maduro dijo a principios de este mes que el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, amenazó a Venezuela con un embargo petrolero en medio de su gira por la región.
En tal sentido, hoy reiteró que su país «no depende» de la venta de petróleo a los Estados Unidos puesto que tiene otros mercados a su disposición, aunque los principales son Rusia y China que reciben petróleo venezolano a cambo de pago de su deuda.
Maduro, amenazas y mentiras
«Venezuela no se quedaría de brazos cruzados (…), agarraríamos nuestros barcos y nos iríamos para otros destinos», añadió.
Asimismo, el gobernante venezolano aseguró que Pdvsa aumentó su producción diaria en 250.000 barriles, un número con el que se mantiene dentro de la cuota acordada por la Organización de Países Exportadores de Petroleros (OPEP) a la que pertenece.
Maduro no ofreció mayores datos sobre la producción de Pdvsa, pero según números difundidos el pasado lunes por la OPEP el país caribeño produce 1,6 millones de barriles diarios y su extracción cayó 2,8% en enero tras experimentar una caída de 47.000 barriles, la mayor entre los 14 miembros del cartel.
Explicó que Venezuela «tuvo una merma» en su producción por causa de un «proceso de desinversión (…) planificado para dejar sin recursos al país» y por otras «decisiones equivocadas» tomadas en el seno de la estatal.
«(Fue un) plan exprofeso para hacerle daño a nuestro país desde sectores muy corrompidos», señaló en clara alusión a los exfuncionarios de la estatal petrolera que están siendo actualmente procesados en el marco de una investigación que adelanta el Ministerio Público del país.
750.000 barriles diarios es la compra de petróleo que Estados Unidos hace a Venezuela
El embargo de petróleo de Estados Unidos a Venezuela sería un duro golpe para la economía y su petrolera pública Pdvsa, que tiene como socio a Repsol en la empresa Petroquiriquire. Estados Unidos dejaria de comprar 750.000 barriles diarios, algo muy difícil de compensar con otros mercados, Incluso a Argentia se ha sumado a la propuesta de embargo al petroleo venezolano si Nicolás Maduro sigue en el poder.
Repsol, lejos de poner freno a su expoición en Venezuela, la ha ido aumentando año tras año. El último gran acuerdo fue en noviembre de 2016 con Petróleos de Venezuela (PDVSA) para financiar con 1.200 millones de dólares (1.074 millones de euros) la empresa mixta que comparten, Petroquiriquire.
Una alianza que se vio reforzara a finales de 2016 cuando Antonio Brufau y Josu Jon Imaz, presidente y CEO de Repsol respectivamente- decidieron dar una línea de crédito de algo más de 1.000 millones de euros a su participada en Venezuela. Una ayuda que aportaba los recursos necesarios para mantener con vida, aunque fuera artificial, a la compañía durante el próximo quinquenio.
Ahora bien, no es la única. Hay otras compañías como Cardón IV; Petrocarabobo; Quiriquire Gas… Con todas ellas mantiene algunas líneas de crédito, según reconoce la compañía en los últimos resultados. En total, la exposición al país asciende a los 2.114 millones de euros. Una cifra similar a la del cierre de 2016, algo que es “fundamental” para el director financiero de la petrolera, Miguel Martínez, quien reconoce ante analistas que la situación en el país es “crítica”.


