La banca española ha mandado un mensaje de calma y tranquilidad a clientes, accionistas e inversores manifestando su serio compromiso con la Constitución en el golpe de Estado en Cataluña.
Tanto la Asociación Española de Banca (AEB) como la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) han trasladado su «compromiso con la Constitución y la legalidad vigente» para mantener al Ejecutivo autonómico catalán y sus instituciones dentro de la ley con la aplicación del 155 el pasado viernes.
«El mejor camino para consolidar la recuperación de la economía y el empleo en Cataluña y en el resto de España es la continuidad del esfuerzo colectivo que, a partir de la Constitución y del Estatuto de Autonomía, ha hecho posible nuestra convivencia en libertad, la presencia de España en Europa y la mayor etapa de progreso económico y social de nuestra historia común», han señalado ambas asociaciones en un comunicado conjunto.
Al mismo tiempo, han recordado que las entidades financieras integradas en CECA y AEB están sujetas a la regulación española y europea, así como a la supervisión del Banco de España y del Banco Central Europeo. Y han insistido en que están igualmente comprometidas con el cumplimiento de las leyes que emanan de la Constitución y en que formar parte de la Unión Bancaria les permite «cumplir con su misión principal que es proteger y gestionar el ahorro de los depositantes y financiar el crecimiento».
«Las entidades financieras integradas en la AEB y CECA están sujetas a la regulación española y europea, así como a la supervisión del Banco de España y del Banco Central Europeo. Están igualmente comprometidas con el cumplimiento de las leyes que emanan de nuestro marco constitucional. Formar parte de la Unión Bancaria les permite cumplir con su misión principal, que es proteger y gestionar el ahorro de los depositantes y financiar el crecimiento», señalan en el comunicado.
La CECA, presidida por Isidro Fainé, y la AEB, por José María Roldán, han trasladado este mensaje toda vez que el problema de Cataluña está afectando al negocio, con un huidas de clientes, pero que ya se ha cortado la hemorragia con el cambio de sede social.
Los independentistas criticaron a la banca por advertir de los peligros de ir hacia la independencia
No es la primera vez que la banca realiza una advertencia en un comunicado. Fue en las elecciones de 2015 en Cataluña, donde advirtieron de los riesgos para la estabilidad financiera una decisión que quebrantara la legalidad vigente y conllevara la exclusión de la Unión Europea y del euro de una parte de España.
«La exclusión de Cataluña de la zona euro, como consecuencia de la ruptura unilateral del marco constitucional vigente, comportaría que todas las entidades bancarias con presencia en Cataluña afrontarían graves problemas de inseguridad jurídica. Estas dificultades obligarían a las entidades a reconsiderar su estrategia de implantación, con el consiguiente riesgo de reducción de la oferta bancaria y, con ello, de exclusión financiera y encarecimiento y escasez del crédito», afirmaba entonces.
Los independentistas criticaron entonces a la banca por tratar de interferir en las elecciones, pero la realidad es que se ha tenido que aplicar el 155 tras la fuga de más de 1.800 empresas de Cataluña, con fractura social y el temor a un endurecimiento del boicot a productos y empresas catalanas, pese a que afecta al conjunto de España.


