La banca española ha aportado un total de 2.800 millones al Fondo Único de Resolución entre 2015 y 2017, que cuenta ya con 24.900 millones de euros. De media, la banca ha ingresado un total de unos 700 millones anuales.Estos fondos se destinan a la resolución de entidades financieras en determinadas circunstancias, y se irá incrementándose durante un periodo transitorio de ocho años (2016-2023) y ha de alcanzar al menos el 1% de los depósitos cubiertos de los Estados miembros que integran el Mecanismo Único de Resolución para
finales de 2023. El 1% de los depósitos cubiertos asciende en la actualidad a 56.300 millones de euros.
Durante este periodo transitorio, las contribuciones serán asignadas a diferentes compartimentos que corresponderán a cada Estado miembro (compartimentos nacionales). El uso de estos compartimentos está sujeto a la progresiva mutualización entre todos los Estados participantes (zona euro), de manera que dejarán de existir al final de dicho periodo transitorio.
Las entidades han de realizar contribuciones ex ante anualmente al Fondo Único de Resolución. Dichas contribuciones se calculan sobre la base general de los pasivos de las instituciones, excluyendo los fondos propios y los depósitos cubiertos. Esta base general es posteriormente ajustada en función del perfil de riesgo de cada entidad. Para el cálculo de las contribuciones ex ante, la Junta Única de Resolución aplica la metodología establecida, un criterio que varía en función del tamaño de cada entidad financiera.
En el caso español, las 110 entidades contribuyentes realizaron en 2018 aportaciones por un total de 735 millones de euros, frente a los 676 millones de euros aportados en 2017.


