La banca española ha obtenido un beneficio de 5.874 millones de euros en el primer semestre del año, un 27,2 % menos que en el mismo periodo de 2015, según los datos publicados este lunes por la Asociación Española de la Banca, AEB.
Tal y como muestran dichos datos, al cierre de junio la tasa de morosidad se volvió a reducir y se situó en el 5,9%, por debajo del 6,7% de un año antes, mientras que la tasa de cobertura alcanzó el 64%. En cuanto a la solvencia, la ratio de Common Equity Tier 1 (CET1) alcanzó a cierre de junio el 12,43 %, 14 puntos básicos por encima del registrado en junio de 2015.
El resultado de la actividad de explotación, que recoge el conjunto de ingresos y gastos derivados de la actividad ordinaria, disminuye un 4% respecto al mismo período del pasado año. De esta forma, la caída es de 7 puntos básicos en términos de rentabilidad sobre activos medios (ATM) hasta situarse en el 0,82%, frente al 0,89% de un año antes.
En el lado de los ingresos, los principales epígrafes que explican esta reducción son los relativos al margen de intereses, resultados de operaciones financieras y diferencias de cambio. El margen de intereses, cuyo importe es similar al del primer semestre del ejercicio pasado, recorta en 9 puntos básicos su aportación a la rentabilidad sobre ATM por el incremento de estos últimos en un 4,5% anual. La mayor contribución de los resultados por operaciones financieras, superior en 10 puntos básicos sobre ATM a la de junio de 2015, queda anulada íntegramente por las pérdidas anotadas en diferencias de cambio, que están muy lejos (18 puntos básicos sobre ATM) de los beneficios, inusualmente elevados, registrados en la primera mitad de 2015.
Según los datos de la patronal, aumentan los depósitos de la clientela en un 0,7%, unos 4.700 millones de euros, y se ha reducido la partida de valores emitidos en un 6,3%. Por su parte, la posición tesorera neta de las entidades españolas a junio de 2016 disminuyó en casi 16.000 millones de euros, un 11,4% inferior a la del ejercicio anterior.
Según la AEB, el agregado de los balances individuales se ha caracterizado por la estabilidad tanto en términos absolutos, con un aumento de 0,7% en total activos (1,46 billones de euros) como en la distribución y proporción de los epígrafes contables. Por el lado del activo, cabe mencionar el descenso del crédito a la clientela en un 1,1% anual, así como de las carteras de títulos de renta fija en un 4,6%, 8.300 y 10.700 millones de euros menos, respectivamente. En relación al índice de morosidad, este presenta una evolución positiva desde el 1,54% a 30 de junio de 2015 hasta el 10,01% al cierre del primer semestre de 2016.


