El sector bancario está molesto con la agenda del gobierno para este 2017, que ha empezado con las cláusulas suelo y que no tiene previsto incluir un escenario regulado para las Fintech, su principal amenaza en el entorno digital.
Los bancos españoles afrontan un año complicado; el escenario de bajos tipos de interés se mantendrá al menos hasta 2018, y a las dificultades para mejorar sus márgenes se une la necesidad de aumentar la concentración en el sector, lo que supondrá para algunos un desembolso importante. Antes de acabar el año, el consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, señaló que este año lo afronta el sector “con los bolsillos vacíos”, en referencia a la falta de liquidez y beneficios en un entorno muy presionado por los bancos centrales. Esos bolsillos vacíos harán que sea complicado para la banca pelear contra las Fintech, empresas dedicadas a la tecnología financiera. Empresas pequeñas que son para las grandes entidades como los lusitanos para Roma; un escollo difícil de solucionar.
El entorno de negocio en que habitan las Fintech
El 73% del capital invertido en las Fintech se centra en desarrollar servicios de banca personal y pymes. Un nicho de mercado que para la banca tradicional supone el 46% de sus ingresos (según datos de Citigroup).
Pero el problema no se queda ahí. Según las últimas cifras, las Fintech han movido más de 200.000 millones de dólares en el último año. Unos movimientos dedicados en su mayoría a la gestión de inversiones privadas y a prestar dinero para nuevos proyectos. Esta última pata es la que más preocupa a las grandes entidades. El precio del dinero y el coste de la red de oficinas ahogan sus márgenes a la hora de hablar de préstamos, pero para la mayoría de Fintech suponen una oportunidad para estrechar lazos con las empresas; a menores tipos en la concesión de crédito, mayor captación de nuevos proyectos y pymes.
El gobierno no cambiará el escenario regulatorio
Ante este escenario, desde el sector esperaban que el gobierno diera un paso al frente de cara a 2017, y es algo que, a pesar de estar en la primera semana del año, muchos dan ya por perdido. Para el ministerio que dirige Luis de Guindos crear un nuevo escenario regulatorio para las Fintech no es prioritario (aunque son conscientes de la necesidad de hacerlo), y se centra en resolver cuestiones que considera urgentes (o que el escenario judicial le obliga a resolver de forma prioritaria). Es el caso del código de buenas prácticas para facilitar la reclamación de las cláusulas suelo tras el fallo del Tribunal Superior de Justicia Europeo, en el que se reconocía la absoluta retroactividad a la hora de devolver las cantidades percibidas por dichas cláusulas. El aplazamiento a última hora de este código para aprobarlo en el consejo de ministros del 13 de enero (presumiblemente) tiene detrás a un sector bancario que trata de convencer al gobierno de que amplíe los plazos de pago, porque las cantidades a abonar podrían dejar maltrechas las cuentas de alguna entidad.
Las inversiones de BBVA y Caixabank en el entorno digital
Mientras el gobierno dirime los últimos detalles sobre las cláusulas suelo y los modos en que deben producirse sus devoluciones, algunos bancos preparan un 2017 que se antoja complicado, pero que asumen debe suponer un cambio de mentalidad.
De esta manera, BBVA continúa focalizando el futuro de su negocio en el entorno digital, y confía en que una nueva regulación (similar a la que existe para el sector bancario) termine por salir adelante en 2018 y ponga ciertos límites a las nuevas Fintech, que por el momento copan las nuevas formas de inversión y préstamo online. En este sentido, BBVA cerró el año con la compra de Openpay en México. Un negocio dedicado a dar soluciones de pago a comercios en un país donde la entidad que preside Francisco González es líder y quiere seguir siéndolo.
Caixabank, sin embargo, es la entidad que mayores resultados logra en el entorno online, y trabaja el negocio desde inversiones internas. Antes de cerrar 2016 ofreció al respecto varios datos; 4 de cada 10 clientes del banco acceden a él a través de internet, y de estos, dos tercios lo hacen a través del móvil. Sin grandes adquisiciones, el banco que ahora preside Jordi Gual tiene un 36% más de usuarios en internet que la media del sector en España. Una cifra que pretenden engordar en este 2017, aunque la falta de una nueva regulación (que esperaban se produjera este año como les había prometido el gobierno) para las nuevas empresas digitales supone un nuevo reto, al que habrá que añadir el aumento de competencia entre los propios bancos, y el proceso de fusiones y adquisiciones que el Banco Central Europeo espera que se produzca a partir del segundo trimestre en España.


