La cementera Lafarge acepta una multa de 778 millones por dar apoyo a yihadistas en Siria

Empresas 18/10/2022

 El grupo cementero francés Lafarge, ahora fusionado con el suizo Holcim, y que opera en el mercado español bajo las marcas Lafarge y Holcim, donde cuenta con cinco fábricas de cemento y seis terminales, ha llegado a un acuerdo con el Gobierno estadounidense por el que reconoce su responsabilidad por haber prestado ayuda material a grupos yihadistas en Siria para mantener su negocio en ese país y pagará una multa de 778 millones de dólares.

En un comunicado, el grupo de materiales de construcción indicó este martes que, en virtud de ese acuerdo con el Departamento de Justicia de EE.UU., junto a su ya desaparecida filial Lafarge Cement Syria, aceptan declararse culpables del cargo de conspiración para dar apoyo material a organizaciones terroristas desde agosto de 2013 a octubre de 2014, en plena guerra civil.

Lafarge hizo hincapié en que en esas actividades no estuvieron involucrados ni sus empleados, ni sus actividades en Estados Unidos; y también en que los ejecutivos implicados ya no están ahora ni en la empresa ni en ninguna de sus filiales.

En cualquier caso, asume «la responsabilidad de las acciones de los ejecutivos individuales involucrados, cuyo comportamiento fue una violación flagrante del código de conducta de Lafarge», destaca.

Siempre, según la empresa, para el Departamento de Justicia de Estados Unidos ninguno de ellos compartía o apoyaba los métodos, los objetivos o la ideología de los grupos terroristas que operaban en la zona donde estaba implantada su cementera.

Además, todo eso se produjo «durante un periodo de intensa violencia y presión coercitiva por parte de los grupos terroristas» y la filial siria «intentaba gestionar los graves problemas de seguridad».

Según Lafarge, sigue cooperando «plenamente» con las autoridades en Francia, donde está imputada por complicidad de crímenes contra la humanidad por haber financiado supuestamente grupos armados, entre ellos el Estado Islámico, para mantener sus actividades.

La compañía precisó que se defenderá de cualquier acción judicial que considere injustificada en Francia. 

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