La CNMV, pese al rechazo inicial, permitió a Banco Popular no reformular las cuentas de 2016

Empresas 08/05/2018

El caso Banco Popular continúa pesando como una losa, ya no solo por su resolución, sino por la actuación de los reguladores del mercado, como la Comisión Nacional del Mercado de Valores, CNMV, presidida por Sebastián Albella.

En los meses previos a la polémica y judicializada resolución, Banco Popular reexpresó las cuentas de 2016 sin tener que reformular las cifras. Las pérdidas de la entidad financiera aumentaron hasta los 3.600 millones de euros, según un informe de PriceWaterHouseCoopers, PWC. La cúpula directiva estaba entonces en manos de Emilio Saracho y con esta maniobra se libró de firmar los números correspondientes a 2016.

No obstante, esta reexpresión de las cuentas no contaba en un primer momento con el visto bueno de la CNMV. Fue la auditora PWC quien esgrimió unos argumentos que aceptó después el llamado ‘guardián de los mercados’, según consta en las actas de Banco Popular a las que ha tenido acceso VozPopuli. Los documentos muestran que el 29 de marzo de 2017, apenas dos meses y una semana antes de la resolución, Saracho informaba al consejo de la voluntad de la CNMV para reformular las cuentas del ejercicio. Las incidencias encontradas «podrían ascender a 878 millones de euros», aunque finalmente solo fueron de 550 millones más. El informe dado a conocer en abril de 2017 indicaba que se había dado parte tanto al BCE como al Banco de España y la CNMV.

Saracho, con el informe, apuntaba que estaba en juego la «posible reformulación, así como sobre el aplazamiento o no de la junta prevista para el 10 de abril». «Lo peor sería tomar una decisión que cierre en falso el problema. Añade que la situación revela que no se conoce la situación completa del banco y ello impediría, de ser necesario, ponerlo a la venta o intentar una ampliación de capital», según se reflejan en las actas en referencia a la intervención de Saracho.

Unas pérdidas adicionales de 878 millones

El 30 de marzo se vuelve a reunir el consejo de Banco Popular. Saracho carga entonces contra los «defectos de control» de sus predecesores y los auditores y afirma que el problema que podía forzar la reformulación estaba en el capital más que en las cuentas. «El problema es que va a estar justo en el límite en cuanto a si se cumple o no y es relevante a efectos de si hay que reformular o no las cuentas, ya que hay comentarios en las cuentas que podrían dejar de ser ciertos y porque podría haber un impacto en el pago de los cupones de los Cocos», señalaban desde Uría y Menéndez.

Se desconoce por completo qué hubiera pasado si Banco Popular, pero bien podría ser una señal muy negativa al mercado debido a la desconfianza generada. El consejo volvió a reunirse el 2 de abril -domingo- a última hora de la noche. En ese encuentro se debatía sobre el rechazo de la CNMV a reexpresar las cuentas. «El punto de vista de CNMV a la vista de lo que se les ha expuesto esta mañana es que esa información justificaría reformular las cuentas», afirmaba Saracho.

La CNMV permitió la reexpresión de las cuentas, pese a su rechazo inicial

Ese mismo día comenzaron las llamadas al supervisor bursátil. PwC y el presidente de la Comisión de Auditoría, Carlos González, trataron, con éxito, de hacer cambiar la opinión al regulador. «Inicialmente la CNMV ha transmitido su impresión de que las cifras que se le han transmitido serían materiales», comentaba González al consejo. La CNMV llegó a comunicar a PwC sobre las hipotéticas salvedades en las cuentas de 2016 en caso de haber conocido el valor real. Para PwC, las anomalías detectadas no superaban «los umbrales de materialidad» para reformular las cuentas, pese a que eran de casi 900 millones de euros.

«Los representantes de la CNMV indicaron que deseaban consultar la materia con el Presidente de la Institución -finalmente se realizaron con la vicepresidenta, Ana María Martínez-Pina-. Se interrumpió la conversación y se reanudó más tarde, expresando la CNMV la posición final de que consideraba adecuado que no se reformulasen las cuentas del ejercicio 2016 y que se emitiese un hecho relevante», según las actas. Pese a estos permisos, la CNMV no descartaba investigar los hechos y abrir un expediente a Banco Popular.

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