La Generalitat acusa al Gobierno de querer castigar a la economía catalana por el decreto que prepara para faciliar su salida de Cataluña. Lo único que ocurre es que las empresa se van por la deriva secesionista que han caído Puigdemont y sus secuaces de ERC, CUP, ANC, Ömnium Cultural a pequeñas patronales como Cecot y Pimec. El gobierno catalán ha acusado hoy al Gobierno español de querer «castigar a la economía catalana» con el decreto que prevé aprobar mañana el Consejo de Ministros para facilitar a las empresas la salida rápida de Cataluña. Las empresas simplemente se van porque conocen las terribles consecuencias económicar que traería para Cataluña una hipotética independencia: salida automática del euro y sin financiación alguna por parte del BCE, lo que acaerra un corralito para todos los ciudadanos y empresas.
El secretario de Economía del Govern, Pere Aragonès, se ha referido así al decreto que prepara el Gobierno para que las empresas puedan aprobar un cambio de su sede social sin necesidad de someter esa decisión a la junta de accionistas.
En varios mensajes a través de su cuenta de Twitter, Aragonès ha asegurado que la decisión del Gobierno implica que el Ejecutivo español «ve la independencia de Cataluña cerca» y que «quieren castigar la economía catalana», y ha añadido que todo ello es de una «irresponsabilidad total».
Por su parte, fuentes del departamento de Economía de la Generalitat han asegurado a Efe que el Govern continuará «trabajando con los bancos, tengan donde tengan la sede social».
El Govern considera que la decisión adoptada hoy por el Banco Sabadell de cambiar su sede social a Alicante y la posibilidad de que CaixaBank dé luz verde a un cambio de domicilio social son acuerdos que, en la práctica, tienen un impacto económico mínimo.
En cuanto a la decisión del Sabadell, ya aprobada, de cambiar su sede social a Alicante, este banco ha informado al Govern antes de aprobarlo de su decisión, según las fuentes consultadas por Efe, que aseguran que también ha habido contactos entre CaixaBank y el Govern.
