El sector energético español se asemeja a una vaca lechera para las empresas extranjeras. Poco a poco van ordeñando y extrayendo jugosos beneficios para que la inversión de la compra sea más que rentable. El exponente máximo es Endesa, pero Cepsa tampoco le va a la zaga.
En primer lugar, Enel, participada en un 30% por el Estado italiano, ostenta el 70% de Endesa y a punto está ya de obtener por la vía del dividendo el saldo total de la compra realizada en 2006. Apenas quedan ya unos 4.600 millones de euros para cubrir los más de 32.000 millones que costó la eléctrica. Gran parte del montante se ha realizado mediante el saqueo italiano, quedándose con todo el negocio latinoamericano, al tiempo que la española presidida por Borja Prado repartirá el 100% del beneficio en dividendos, es decir, entregando directamente un 70% a Enel.
Ahora el fondo soberano Mubadala, perteneciente a Abu Dhabi, ha hecho su caja con Cepsa. Desde su entrada en 2011, ha cosechado 2.000 millones de euros en dividendos, mientras que invirtió un total de casi 4.000 millones para hacerse con el control de la petrolera.
La petrolera está valorada ahora en cerca de 7.500 millones de euros, un montante que podría llegar a alcanzar los 11.000 millones, por lo que el valor del 53,9% en manos de Mubadala rondaría los 5.930 millones, un 49% más respecto al valor actual, según recoge El Economista.
El fondo soberano tiene ahora dos caminos a seguir. El primero de ellos es buscar un socio para repartirse el capital mayoritario de Cepsa, o bien la salida a Bolsa de la compañía. La firma de Oriente Medio ha contratado los servicios de Rothschild como asesor financiero y al despacho Allen & Overy como asesor legal para iniciar la operación. También cuenta con el apoyo de Banco Santander, Morgan Stanley, Citibank y Merril Lynch ante una posible salida a Bolsa.
Se materializaría así el regreso de Cepsa al parqué bursátil, cuando dejó de cotizar el 8 de agosto de 2011. Mubalada busca hacerse con el control total de la compañía y el socio entraría con entre el 30% y el 50% de la petrolera española. CVC, por ahora, es el único actor que ha mostrado interés, pero no ha realizado un acercamiento oficialmente.
