La gran mayoría de taxistas de Barcelona están en huelga, unos 10.500 vehículos, que han dejado de dar servicio al aeropuerto y a la estación del AVE. Largas colas en el bus que une Plaza Cataluña con El Prat.
Los taxistas protestan por la progresiva liberalización del sector, el incremento de licencias para vehículos de alquiler con conductor, como Uber, y exigen que se frenen estas autorizaciones.
La huelga tiene un seguimiento total, 10.500 vehículos parados, y ha provocado largas colas en el Aerobús, el transporte que conecta el centro de Barcelona con el aeropuerto.
Los taxistas han emprendido la manifestación desde Arco del Triunfo hasta el Parlamento catalán, donde mantendrán una reunión con grupos parlamentarios, y luego hasta la plaza Sant Jaume, ante la sede del Ayuntamiento de Barcelona y el Palau de la Generalitat.
La manifestación se desplazará por el centro de la ciudad enarbolando pancartas en las que se puede leer «Por el futuro del taxi», «No más tratos de favor ni privilegios».
Los taxistas han calentado motores con una sonora traca de petardos, más propia de las fallas, y con mensajes como que ellos pagan impuestos, mientras que Uber y otras aplicaciones similares no tienen que hacer frente al pago de las elevadas licencias que sí tienen que pagar estos trabajadores.
#FelizJueves ya falta poco para empezar la marcha desde el Arc de triunf al @parlament_cat #16MTaxiDigno #taxistrike #Barcelona pic.twitter.com/CaTUBffOd9
— Elite Taxi Bcn (@Elite_TaxiBcn) 16 de marzo de 2017
A estas protestas también se han sumado las llamadas «VTC tradicionales«, que exigen que no se den más licencias para evitar perder negocio.
La huelga está convocada por la plataforma Élite, una de las más activas dentro del sector, junto al resto de sindicatos. El portavoz de Élite, Alberto Álvarez, han denunciado la entrada de otros 3.000 nuevos coches de alquiler con conductor conlleve la pérdida del marco regulador del sector del taxi.
Élite exige a Ada Colau que se comprometa a no dejar operar estos nuevos 3.000 coches con conductor previstos, al tiempo que pide un estudio de impacto en la movilidad. Los taxistas también quieren que tanto el Ayuntamiento de la ciudad como el Parlamento «tutelen» el sector del taxi y lo protejan de las empresas que quieren cambiar la regulación actual para, según ellos, pasar a una normativa laboral de menor calidad.
