La Junta Única de Resolución (JUR) publicará antes de que termine el año nuevos datos sobre el informe de la consultora Deloitte que determinó el precio de venta del Banco Popular al Banco Santander por un euro y que fue aprobado por este organismo de resolución europeo.
La presidenta de la Junta Única de Resolución (JUR), Elke König, ha afirmado durante su comparecencia en la Comisión que investiga el origen de la crisis financiera y el rescate bancario en el Congreso que la entidad tiene previsto publicar en su página web, previsiblemente antes de fin de año, una versión editada del informe de valoración que hizo Deloitte y algunos aspectos adicionales sobre la decisión de resolución.
König se ha referido así a la petición que ha hecho el Panel de Apelación independiente de la JUR para que se dé a conocer el informe que hizo la consultora sobre el Banco Popular y que reclaman afectados por la venta de la entidad bancaria y los grupos parlamentarios del Congreso.
«El tratamiento de estos documentos con respecto a su carácter confidencial es una de las cuestiones que se están evaluando actualmente en los procedimientos judiciales a nivel europeo«, ha señalado la presidenta de la JUR, que ha insistido en que se debe tener en cuenta que este informe, así como la decisión de resolución contiene información comercial sobre el Banco Popular que permanecen confidenciales ya que la entidad está activa, ahora como parte del Grupo Santander.
Ha señalado que la JUR respetó el reglamento del Mecanismo Único de Resolución (MUR) y ha dicho que tuvieron en consideración en su momento la protección del interés público en lo que respecta a la estabilidad del sistema financiero de la Unión Bancaria, así como la política financiera o económica de la UE. «La resolución es intrusiva e inevitablemente genera acciones legales«, ha reconocido, al tiempo que ha defendido que se contrató a Deloitte como experto independiente para que proporcionase el informe de valoración. «Deloitte es un reputado experto valorador de prestigio internacional; fue seleccionado siguiendo un proceso claro bajo rigurosas normas de contratación», ha puntualizado. König ha dicho que la JUR no ha actuado de forma arbitraria y siempre verifica a los candidatos que hacen los informes para que no haya conflictos de interés con respecto al banco en cuestión.
Banco Popular habría perdido la ficha bancaria, habría cerrado y se hubiera producido un corralito
Según König, la intervención y venta inmediata del Popular se realizó porque en caso contrario habría perdido su ficha bancaria, habría cerrado y los clientes no habrían tenido acceso a su dinero.
Efecto contagio en otros países, y la resolución fue un «éxito»
Durante su intervención en la comisión del Congreso que investiga la crisis financiera, König ha insistido en que sin la resolución del Banco Popular se podría haber generado un contagio de inestabilidad financiera a otros países y ha dicho que la decisión tomada fue un «éxito».
Ha explicado que el Banco Popular era inviable en la noche del pasado 6 de junio porque había experimentado salidas masivas de fondos en las semanas previas.
Como no había medidas que permitieran la viabilidad en un tiempo razonable, la JUR, en cooperación con el FROB y la Comisión Europea, intervino con rapidez y tuvo que decidir si intervenía con medidas de resolución o dejaba que el banco entrara en concurso.
La junta, ha relatado, decidió la primera opción porque de lo contrario se habría retirado la ficha bancaria al Popular y la entidad no podría haber seguido dando préstamos ni liquidez, lo que habría afectado a muchos clientes, incluidas pymes, ha advertido.
Se basa en condicionales para justificar la resolución de Banco Popular: «Podría…»
Algo que se evitó con la venta al Banco Santander, que permitió que, sin empleo de fondos públicos, el Banco Popular pudiera continuar su actividad y los clientes pudieron depositar y retirar el dinero en sus cuentas. König ha afirmado que de no haber llevado a cabo la resolución, «podría haber llevado al contagio a otros bancos y a una mayor incertidumbre y desconfianza en le sistema financiero«.
«Esto podría haber ocurrido no sólo en España sino en otros países; era altamente probable que la filial del Banco Popular en Portugal se hubiera visto afectada negativamente en caso de una liquidación», ha advertido. Ha defendido la plena participación del FROB y ha incidido en que el precio de venta de 1 euro no lo estableció la JUR sino el comprador en base a un proceso de venta competitivo.
En este sentido, ha añadido que el precio ofrecido de 1 euro por el Banco Santander, que finalmente fue el único que hizo una oferta, «se consideró acorde con los términos comerciales que eran apropiados a la luz de la valoración realizada por el valorador independiente y dadas las circunstancias del caso».
König ha dicho que al día siguiente de la adquisición, el Banco Santander inyectó «miles de millones de liquidez» y fue necesario para restaurar la confianza del mercado en el Popular. También ha reseñado que debía tenerse en cuenta el principio de que los acreedores no pueden quedar en una peor situación tras un proceso de resolución de la que hubiesen tenido en un procedimiento concursal.
«El esquema de resolución para el Banco Popular se ha implementado con éxito», ha aseverado, tras afirmar que la decisión ha contribuido a la estabilidad el sistema financiero español y concluir que la situación del sector bancario es «mucho más fuerte». No obstante, ha incidido en que la Resolución debe seguir siendo la «excepción» y el papel de la JUR es en primer lugar preventivo y proactivo.
