La nueva Abengoa nace en noviembre con Fernández de Piérola al frente

Empresas 27/09/2016

Abengoa espera celebrar a mediados de noviembre la junta de accionistas en la que se aprobará la reestructuración de la compañía, así como su nuevo consejo de administración, según fuentes conocedoras del proceso a Efe. El proceso se pondrá en marcha siempre y cuando el juez dé el visto bueno al plan el próximo 28 de octubre, día en el que se acaba el plazo para salir del preconcurso de acreedores.

En esa reunión clave se renovará completamente el consejo de administración de la compañía andaluza, que pasará a estar formado por consejeros independientes y un presidente ejecutivo, que «equilibrará funciones» con el puesto de máximo directivo en el que seguirá el actual consejero delegado Joaquín Fernández de Piérola.

También se llevarán a esa junta las ampliaciones de capital que darán lugar a la nueva estructura societaria, en la que los actuales accionistas verán diluida su participación al 5% mientras que los acreedores y nuevos acreedores se quedarán con el 95% restante.

Asimismo se abordará la ecuación de canje de los dos tipos de acciones, las denominadas A y B que se quedarán en una, un paso que determinará el peso definitivo de los Benjumea en la nueva compañía.

Pero para poder llegar a esta cita, la compañía andaluza, inmersa en el preconcurso de acreedores desde noviembre del año pasado, deberá lograr en este mes el apoyo del 75% de los dueños de su deuda a su plan y la homologación judicial.

Un proceso en el que se muestran confiados y en el que parten de un 30% de apoyo de acreedores, al que deberá sumarse al menos otro 45%. Junto a esto, la compañía última las negociaciones con sus proveedores, con los que espera cerrar un acuerdo en octubre, y continúa con su plan de desinversiones.

Una vez conseguidos los apoyos, la nueva Abengoa empezaría a funcionar a principios de 2017, un año que aún se dibuja complejo, con la vista puesta en coger «velocidad de crucero» en 2018 y 2019.

Una empresa centrada en su actividad industrial con especial atención a la construcción para terceros frente a la tradicional actividad concesional en negocios como energía y agua.

El otro camino, el de no lograr las adhesiones necesarias, llevaría a la quiebra, ya que no se plantean otras prórrogas en un proceso que arrancó hace casi un año y en el que la empresa ha perdido 9.000 empleos y parte de su cartera de proyectos.

Solicitó el preconcurso de acreedores en noviembre de 2015 asfixiada por una elevada deuda: más de 9.000 millones de deuda financiera y casi 5.000 millones en pagos pendientes a proveedores. El pasado 11 de agosto, Abengoa y sus principales acreedores lograron por fin cerrar un acuerdo de reestructuración que prevé la inyección de 1.170 millones de euros y la dilución de los actuales accionistas.

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