La lucha entre Iberdrola y Enel por hacerse con el control de Electropaulo se librará en una subasta el próximo 4 de junio. Hasta ese día no habrá ninguna propuesta más, de tal forma que las eléctricas podrán subir el precio cada cada media hora en esa jornada que se prevé frenética.
No habrá más pujadores por una de las mayores distribuidoras de Brasil, con siete millones de clientes, entre los que se encuentran las grandes empresas del país. La puja por la eléctrica brasileña se podía haber determinado este jueves, pero un juez ha decretado que se realice mediante subasta el próximo 4 de junio, donde Iberdrola y Enel, la matriz de Endesa y que cuenta con el apoyo del Estado italiano, librarán una subasta casi sin cuartel, aunque la eléctrica española ha advertido que no pagará cualquier precio por hacerse con Electropaulo, sino que medirá con lupa el precio máximo que puede alcanzar para que la inversión sea rentable.
La decisión del tribunal de Sao Paulo señala, además, que Iberdrola y Enel no tendrán que presentar ninguna oferta antes del inicio de la subasta. Asimismo, no habrá un tercer contendiente para hacerse con el control, ya que este jueves expiró el plazo para presentar la solicitud.
Iberdrola había impugnado la decisión de Electropaulo de dejar la puerta abierta a un tercer pujador
«No deberá ser escogida la oferta vencedora en esta fecha», ha indicado Eletropaulo, en un comunicado en el que reproduce la notificación realizada por Neoenergía. La subsidiaria de Iberdrola había cuestionado el cronograma de Eletropaulo al considerar que podía beneficiar a un eventual nuevo ofertante y su demanda fue atendida por el tribunal empresarial y de conflictos de arbitraje del Foro Central de la Comarca de Sao Paulo.
Enel y Neoenergía se han enzarzado en una batalla de oferta pública de adquisición de acciones por el control de Eletropaulo, considerada una de las mayores distribuidoras del país por facturación debido a que atiende las residencias y las industrias de la mayor y más rica ciudad sudamericana. La mejor oferta, por el momento, la ha presentado Enel, que ha propuesto 32,20 reales (hoy unos 8,82 dólares) por cada acción de la distribuidora, mientras que Neoenergía pagaría 32,10 reales (unos 8,79 dólares) por título. Tan solo tres céntimos separan la oferta de Enel de la de Iberdrola.
En la carrera por el control de Eletropaulo también estuvo Energisa, otra de las grandes distribuidoras de Brasil, pero la compañía decidió retirarse de manera definitiva el pasado 4 de mayo por prudencia financiera, según alegó. En la intensa disputa por Eletropaulo está en juego el liderazgo del sector de la distribución en Brasil, que ostenta actualmente, en términos de volumen, CPFL Energía, controlada por la china State Grid. Neoenergía, por su parte, lidera como distribuidora pero en número de clientes.
Iberdrola presentó su queja ante la mala praxis de Enel, que había insertado publicidad en medios contra el acuerdo entre Neoenergía y Electropaulo
Pero la pugna por Eletropaulo ha ido más allá de las OPAS y las dos mayores eléctricas europeas se han enzarzado en un cruce de acusaciones.
Iberdrola, la controladora de Neoenergía, presentó sus quejas ante la Comisión Europea, a la que trasladó «su convicción de que Enel no actúa conforme a criterios de mercado y adopta decisiones ajenas a toda lógica empresarial, escudándose en su condición de empresa pública y casi monopolística en sus mercados domésticos, con el resultado de que no se compite en igualdad de condiciones».
En una entrevista a Efe concedida esta semana, el presidente de Neoenergía, el chileno Mario Ruiz-Tagle, criticó el desequilibrio existente y señaló que Enel «corre con dopaje» por el hecho de ser una empresa pública. Ruiz-Tagle también advirtió que Neoenergía tiene un «límite» y no está dispuesta a «hacer locuras» en sus ofertas por la distribuidora.
