El Ayuntamiento de Madrid, gobernado por Manuela Carmena (Ahora Madrid), introducirá a partir del 1 de enero de 2017 una tasa de aprovechamiento del dominio público, la tasa Carmena.
Supondrá, para las entidades bancarias, el pago de un impuesto municipal por la ubicación de cajeros automáticos en la vía pública.
Sin embargo, esa tasa Carmena, de la marca blanca de Podemos, no la pagarán los poderosos banqueros, como les gusta decir a los populistas de esta formación, sino que terminará repercutiendo en los clientes, desde los que sacan 20 euros hasta los que lo hace por encima de 500. No habrá diferencias. Y es que este de tipo de impuestos tan ‘originales’, al final, siempre recaen en el bolsillo del consumidor y en este caso lo pagarán todos los consumidores porque sacar dinero del cajero es una actividad que realizan todos los ciudadanos.
La banca cree la tasa a cajeros supone gravar un servicio básico, el acceso a la liquidez
Y es que la patronal bancaria se opone a esta medida que «supone gravar un servicio básico», que es el acceso a la liquidez. El portavoz de la patronal bancaria, AEB, José Luis Martínez Campuzano, ha advertido de que esta tasa podría repercutir en el cliente, aunque eso, ha asegurado, dependerá de la política comercial de cada entidad financiera.
El concejal delegado de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, ha anunciado hoy esta medida junto a la portavoz municipal, Rita Maestre, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno local donde se ha aprobado esta medida, que aportará 745.405 euros a las arcas municipales.
Esta propuesta, incluida en las ordenanzas fiscales de 2017, tendrá «un impacto económico reducido» si se compara con otras tasas, aunque el concejal de Ahora Madrid (que integra a Podemos) ha considerado que es «interesante» dedicar ese dinero a «programas sociales».
La tasa Carmena a los cajeros estárá comprendida entre los 26,12 euros y los 743,22
La tasa no será la misma para los 2.084 dispositivos con que cuenta Madrid, sino que variará en función de la ubicación del cajero en 9 categorías, desde los 26,21 euros anuales que costará la más barata a los 742,22 de tasa máxima.
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, aseguró el 14 de julio del año pasado que no se gravaría la instalación de cajeros en la calle después de que Carlos Sánchez Mato anunciase en comisión que se estaba estudiando esta medida presentada hoy.
Preguntado por esa divergencia con la alcaldesa, quien hoy no ha presidido la Junta de Gobierno por estar en Bogotá (Colombia), el edil ha respondido que no ha habido «diferencia interna» sobre este asunto, sino que el año pasado se dijo que «era una cosa que estaba en estudio» mientras que ahora esos estudios ya están terminados «y simplemente se aplican».
El delegado de Economía y Hacienda se ha avanzado a las previsibles críticas a su propuesta por parte del PP y ha recordado a su portavoz, Esperanza Aguirre, que hay «municipios de mucha importancia y algunos gobernados por el PP» que ya aplican esa tasa. «Que le pregunte (Aguirre) a sus compañeros de Pozuelo y Boadilla, por ejemplo», ha instado.
