Las agencias de rating más importantes del mundo no respaldan los planes de Teléfonica para bajar la deuda. Las calificadoras de deuda exigen más a Telefónica a parte de sacar a Bolsa Telxius, su filial de torres de comunicación y cable submarino, y vender parte de O2. La OPV de Telxius dejará fuera a los inversores minoristas y el dinero serviría para reducir su abultada deuda antes de cerrar el año, tiempo que han dado las agencias de rating para bajar la deuda del gigante español de las telecomunicaciones.
La deuda de Telefónica asciende a 52.568 millones de euros a cierre de junio de 2016, una cifra que sitúa la ratio sobre OIBDA en 3,2 veces. Telefónica se ha propuesto reducirla a 2,35 veces, un objetivo reiterado por José María Álvarez-Pallete, presidente de la firma. De esta forma, Telefónica tendría que bajar su deuda hasta los 38.604 millones de euros antes del cierre del año, es decir, encontrar 13.963 millones de euros extras. Telxius engrosaría los ingresos en unos 2.400 millones de euros si finalmente se coloca el 50% de la filial en Bolsa, y espera trocear O2 para sacar el resto.
No obstante, los planes de Telefónica no han salido como se esperaba, ya que la venta de O2 fue vetada por la Comisión Europea, impidiendo así tener 13.000 millones de euros en ingresos.
Con estos movimientos, Telefónica ha emitido deuda híbrida por valor de 1.000 millones de euros a dos años con un alto interés teniendo en cuenta los bajos tipos de la Eurozona.
Con todo, Moody’s dejó un margen de seis meses para revisar de nuevo la nota de la deuda de Telefónica, que hasta ahora «no ha realizado ninguna operación de calado» para reducir el abultado endeudamiento en 2016. En este sentido, abrió la puerta a una rebaja del rating, situado en Baa2 con perspectiva negativa. La próxima revisión de Moody’s sería en marzo de 2017, aunque pudiera ser antes si Telefónica saca al mercado Telxius, operación que se espera de forma inminente.
Moody’s ha asegurado que tiene en cuenta tanto la salida a Bolsa como parte de la venta de O2, pero aún así faltaría más para bajar la deuda.
La agencia Fitch no ha sido tan benévola con Telefónica. Tras el anuncio oficial de sacar al menos el 25% de Telxius, la agencia estadounidense rebajó la nota a BBB, un aprobado y la nota mínima para poder colocar la deuda en el balance del BCE.
Fitch muestra sus dudas sobre la capacidad de Telefónica de bajar la deuda antes de cerrar el año 2016. A su juicio, Telefónica pasa por problemas en los cambios de divisa -más cuando la libra llegó a mínimos de 31 años tras el Brexit-, y una mayor debilidad en Latinoamérica, de la que dependen en gran medida los ingresos de la operadora.
Telefónica aún no ha actualizado en su web estos movimientos de las agencias de rating sobre su deuda. Fitch bajó la nota hace una semana, pero la operadora informa aún de la categoría de finales de junio del año pasado, como se muestra en la foto adjunta.
