Todos los sectores registran un parón en el consumo debido a la incertidumbre y a la posibilidad de un corralito en Cataluña. La fuga de grandes empresas, que llega a ser ya de 750 en tan solo dos semanas, deja unas cifras muy preocupantes para la economía catalana.
El independentismo ha desatado el temor entre particulares y empresas. «El dinero se ha ido a la velocidad del rayo«, afirman fuentes del sector financiero y ha provocado un «efecto llamada» al resto, matiza. Las consecuencias son muy preocupantes. Particulares aseguran a Intereconomía.com que están sacando dinero diariamente del cajero para tener un colchón en casa en caso de corralito, otros han optado por abrir una cuenta bancaria fuera de Cataluña, a través del servicio gratuito de las llamadas «cuentas espejo«.
La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, daba cifras concretas: en un solo día se han ido de los depósitos de las entidades financieras originarias de Cataluña unos 4.000 millones de euros, un montante que se ha recuperado tras el traslado de la sede social fuera del territorio.
Los hoteleros, expuestos a unas pérdidas de 1.800 millones
Asimismo, 750 empresas han marchado de Cataluña desde la celebración del referéndum ilegal. La salida masiva en solo dos semanas es superior a la de todo el año, y la situación aún está lejos de revertirse. Este jueves expira el ultimátum a la Generalitat dado por el Gobierno de Mariano Rajoy para restablecer la ley y el acatamiento de las sentencias judiciales. Los independentistas, por su parte, mantienen cerrado el Parlamento catalán, sin que haya sesión al Gobierno autonómico y afirman que solo habrá un nuevo pleno para declarar unilateralmente la independencia de Cataluña.
Mientras tanto, sectores como los hoteles, están registrando una caída de reservas del 20% y la situación podría agravarse hasta el 30% de cara al último trimestre del año. Y todo ello, con un año récord para el turismo en España. Durante el puente del Pilar, la patronal hotelera en Barcelona ya apuntaba esta preocupante cifra, mientras algunos de sus hoteles habían registrado un desplome del 40% en las reservas. Si se llega a generalizar la caída de reservas al 30%, las pérdidas para el sector serían de 1.800 millones de euros, un montante que se está trasladando a otras zonas de España, como Sevilla, Granada y Valencia, cuya ocupación durante el puente ha rozado el cartel de completo.
Las ventas de vehículos se desploman ante el menor consumo
Pero hay más cifras para mostrar la realidad de la economía catalana durante este golpe de Estado. El consumo se ha deteriorado tanto que el Gremio del Motor de Barcelona ha admitido ya una caída de ventas de entre el 30% y el 40% en tan solo 15 días, es decir, la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre ha sido el detonante. La Generalitat, la principal y única responsable.
Se trata de una caída «espectacular, repentina», ha afirmado Miquel Donnay, presidente del Gremio y del Consejo de Gremios y Servicios de Barcelona, quien ha comparado estas caída respecto a la primera quincena de octubre de otros años.
Los productos catalanes y el temor al boicot de cara a Navidad
El comercio, el turismo o la restauración son otros sectores que se ven afectados por la crisis social, política y económica en Cataluña. El clima de inseguridad ha dejado un reguero de víctimas empresariales, que se enfrentan ahora al boicot de cara a la campaña de Navidad, donde el sector del cava ya lo espera. No osbtante, hay movimientos que llaman a la cordura al resto de españoles, ya que un boicot afectaría a empresarios no independentistas, como Freixenet, pagando justos por pecadores.
Donnay admite que la situación no tiene visos de solucionarse a corto plazo. «No sabemos cuánto durara el clima de inseguridad, tenemos la campaña de Navidad encima y el dinero es cobarde; lo que la gente quiere es abrir los negocios y vender», ha considerado. Estas declaraciones las realizó tras reunirse de urgencia con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha activado un gabinete de crisis para analizar el impacto económico que está teniendo el movimiento separatista en la vida de Barcelona.
Oriol Junqueras resta importancia a estas cifras
Ninguna voz apunta a un camino de rosas, a excepción de la del vicepresidente de la Generalitat y consejero de Economía, Oriol Junqueras, quien restaba importancia al movimiento de empresas con un «ya volverán» y que en un mundo con Internet no iba a pesar la salida de la gran banca. La incertidumbre es de tal magnitud que hasta el Gobierno de Mariano Rajoy ha recortado el crecimiento del PIB en España al 2,3% frente al 2,6%, es decir, una diferencia de 3.000 millones de euros, mientras que el Tesoro ha tenido que incrementar el coste de las emisiones de deuda a corto plazo en un 11%.
Asimismo, no se descarta que Cataluña entre en una recesión y pase a convertirse en una CC AA empobrecida, incluso manteniendo su unión con España. La inseguridad jurídica se ha instalado ya en la estrategia de la inversión y por tanto se verá afectada.
