Las constructoras y el gran negocio de los parquímetros

Empresas 16/02/2018

Bajo la apariencia de la sostenibilidad medioambiental y el fomento del transporte público se ha engendrado un jugoso negocio para constructoras y Ayuntamiento de Madrid. Los parquímetros han incrementado los ingresos de forma significativa y han resultado ser un jugoso negocio ya no solo por pagar para estacionar, sino también por la recaudación de las multas y la ampliación de las zonas del Servicio de Estacionamiento Regulado.

El contrato del año 2014, firmado por Ana Botella (PP) aún está en vigor, y los objetivos eran garantizar «la libre circulación y una movilidad más sostenible de los ciudadanos, así como el libre uso y disfrute del espacio público urbano, a través del desarrollo integral de los diferentes servicios que regulan la movilidad de los vehículos, ciclista y peatonal en la ciudad como son el estacionamiento regulado, los accesos a áreas y vías restringidas, la señalización vial, la movilidad ciclista y la movilidad peatonal por medio de vallas».

Buenas palabras que guardaban un gran tesoro para las adjudicatarias del establecimiento regulado, un concurso público realizado un año antes de la llegada de Manuela Carmena a la Alcaldía de Madrid. El jugoso contrato era nada menos que de 862,4 millones de euros, y seguirá vigente hasta 2025, siempre y cuando se cumpla el contrato.

Por aquel entonces, los usuarios tenían que bajar del vehículo, introducir las monedas y colocar el ticket en el vehículo para que el controlador pudiera comprobar que se había realizado el pago establecido. Pocos años después, con la irrupción de las nuevas tecnologías, la inversión en parquímetros va a camino de convertirse en ruinosa debido a la aparición de las aplicaciones móviles, que ya operan en la ciudad de Madrid, y otras regiones, como Barcelona.

No obstante, también se ha transformado el método de vigilar los coches, ya que ahora no se realiza a pie, sino en un vehículo desde donde se comprueba que se ha pagado la tarifa, por lo que se ha traducido en un importante ahorro de costes y tiempo. Asimismo, ya no existen problemas de robos de recaudación, como el ocurrido con un trabajador que llegó a coger indebidamente 45.000 euros.

Las empresas adjudicatarias, vinculadas la mayoría a grupos constructores, como Valoriza (Sacyr), Dornier (Ferrovial-Cintra), API Movilidad (Ginés y Navarro) o Estacionamientos y Servicios (FCC), tienen la obligación de implementar, explotar, gestionar, controlar y mantener el servicio en las vías públicas de la capital. También hay otras empresas ligadas a importantes grupos, como Vinci Park, Setex o Electronic Traffic, por ejemplo. En ese nuevo contrato se establecía que todo el dinero recaudado iba a parar a las arcas municipales, al tiempo que existía una dotación de 200.000 euros para la creación de aplicaciones móviles y permitir el pago a través de ellas.

Ahora estas compañías tratan de aumentar aún más el coste a los usuarios, más después del tarifazo de Carmena a los vehículos más contaminantes. Las adjudicatarias tratan de conseguir el beneplácito del Consistorio para incrementar la comisión por pagar a través de la aplicación móvil, en concreto, un 10% más respecto a hacerlo en el parquímetro. Hasta ahora, según ha comprobado este medio, no existe diferencias de precios entre hacerlo por la app que abonarlo con el papel.

Las aplicaciones comenzarán a cobrar más a partir del 26 de febrero. El acuerdo entre Telpark, e-park y el Parking.com estipula una subida del 10% en el ticket una vez realizado el pago por móvil. Estos operadores copan el mercado en España y tienen ahora el acuerdo con los Ayuntamientos para reconocer su inversión y poder cobrar por el servicio. Las estimaciones apuntan que solo en Madrid pagarán más de un millón de personas.

Las aplicaciones de los parquímetros cobrarán un 10% más por comisión.

Carmena aprobará la instrucción para regular a las aplicaciones móviles, pero no podrá prohibir las comisiones

El Área Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad aprobará una instrucción para regular los requisitos que regirán las aplicaciones móviles de pago del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), que podrán cobrar una comisión por este servicio. Así, cualquier empresa titular de una aplicación interesada en colaborar en la recaudación de la tasa del SER podrá hacerlo siempre que cumpla los requisitos de esta instrucción, de la Ordenanza de Movilidad y de la Ordenanza Fiscal. El Ayuntamiento no recibirá ningún ingreso por el cobro de estas comisiones y los usuarios podrán seguir utilizando los parquímetros, en los que se mantienen los precios, según ha indicado el Ayuntamiento.

La gestión, control y mantenimiento del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) se realiza por el Ayuntamiento mediante gestión indirecta a través del denominado Contrato Integral de Movilidad (CIM), siendo las concesionarias de este contrato cuatro Uniones Temporales de Empresas (UTE) que se distribuyen en las cuatro zonas (noroeste, noreste, suroeste y sureste) en las que está dividido el SER en la ciudad de Madrid.

Según el Consistorio, serán las UTES concesionarias del SER las que habiliten a las aplicaciones a operar en la ciudad comprobando los requisitos que se les exigirán en la instrucción municipal e integrándolas en la plataforma. Se aceptarán todas las solicitudes que cumplan dichos requisitos y cada concesionaria informará al Ayuntamiento de las nuevas incorporaciones.

Las aplicaciones de pago del SER, entre sus requisitos técnicos, deberán tener aplicaciones al menos para Android e iOS, el sistema tecnológico tendrá que integrarse con la plataforma a través de servicios web ya existentes y deberán contar con servicios de autentificación y validación de operaciones (tiques y anulaciones de boletines de denuncia)./

Desde la OCU han advertido de esta subida

Las compañías adjudicatarias del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) en Madrid han comunicado al Ayuntamiento de la capital su intención de comenzar a cobrar un recargo de un 10% sobre el ticket a los usuarios que paguen a través de las aplicaciones móviles disponibles. Desde OCU consideramos claramente abusivo para el consumidor tener que soportar comisiones adicionales por simplemente elegir un medio de pago diferente.

Actualmente, los usuarios de parquímetros en Madrid tienen a su disposición tres aplicaciones de móvil diferentes desde las cuales pueden pagar por estacionar en las zonas de estacionamiento limitado de la capital, además de poder abonarlo en efectivo o con tarjeta de crédito o prepago desde el propio parquímetro. Actualmente, los usuarios de parquímetros en Madrid tienen a su disposición tres aplicaciones de móvil diferentes desde las cuales pueden pagar por estacionar en las zonas de estacionamiento limitado de la capital, además de poder abonarlo en efectivo o con tarjeta de crédito o prepago desde el propio parquímetro.

Las compañías tenían 200.000 euros públicos para las App

A pesar de que dichas compañías ya tienen asignado un presupuesto importante para apps según contrato, afirman que la operación de pago a través de móvil conlleva costes adicionales. Hoy en día el precio es el mismo independientemente del medio de pago elegido por el consumidor. Finalmente deberá ser el Ayuntamiento de Madrid el que deba autorizar el cobro de una tarifa distinta en función del medio de pago. Según el pliego de condiciones, las empresas tenían hasta 200.000 euros en el contrato de Botella, mientras que el Ayuntamiento de Barcelona pagó tan sólo 100.000 euros por una aplicación, que continuará siendo gratuita.

Según los datos de las propias aplicaciones privadas de estacionamiento, actualmente entre un 30-35% de los usuarios pagan a través de una app, por lo que el impacto de este recargo en el consumidor sería muy relevante. Es importante tener en cuenta que la aplicación es una mera herramienta pero no es un medio de pago en sí mismo ya que el pago se realiza utilizando una tarjeta de crédito. La normativa actual establece la prohibición de cobrar ningún tipo de recargo a los clientes que decidan pagar con tarjeta en base a lo cual OCU pide que no se atienda a esta petición de las compañías adjudicatarias.
Las redes estallan contra la nueva subida

Como es lógico, la subida del 10%, aunque la cuantía es pequeña para un único usuario, no ha calado positivamente en la redes sociales, donde se están vertiendo críticas contra Carmena.

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