El «Plan Génesis» puesto en marcha en el 2000 por Endesa fue el inicio de las deficiencias de la eléctrica Enel en Chile. La externalización de servicios no sale rentable para las contratas en casos de emergencia.
A este plan se sumaron recortes de personal y una reestructuración de la compañía, según denuncia el sindicato Profesionales Universitarios de Chilectra, encargada de la instalación para devolver el suministro a la capital del país, que ha sufrido caídas en el servicio por las malas condiciones meteorológicas.
La agrupación apunta directamente a Endesa, propietaria de Chilectra, y más concretamente al «Plan Génesis», que afectó a los servicios operativos en terreno y atención al público, tanto los llamados call center como las oficinas comerciales, según la carta remitida a La Tercera.
«Las funciones tercerizadas (externalizadas) fueron todas las asociadas a las actividades que se ejecutan en terreno, encontrándose entre las principales las relacionadas con la continuidad y aseguramiento del suministro de energía eléctrica a la población”, señalan. Los empleados han dado a conocer el plan de reestructuración de 2015, iniciado por Enel, que buscaba reducir costes dentro de la compañía, incluyendo a empresas subcontratadas.
Los directivos son despedidos si se oponen a los recortes y reestructuraciones
«Cada día sus contratos se reducen, en aras de incrementar las utilidades de la compañía, dando como resultado que al día de hoy no resulta atractivo para las empresas contratistas trabajar en los planes de emergencia, toda vez que los contratos son más rentables en la construcción de nuevas redes que en la atención de fallas -caídas-«, denuncian.
A su vez, acusaron que la atención telefónica se hace deficiente al atender personas part-time sin conocimiento alguno en la estructura de la empresa y los planes de emergencia. «Hoy las decisiones se toman en Italia y se imponen criterios y montos de reducción de gasto a las empresas del grupo en Latinoamérica desconociendo la realidad de cada país. Si los ejecutivos locales no están de acuerdo, son despedidos», continúan en su queja.
Este nuevo plan «impondrá a los contratistas un nuevo modelo de contrato en el que pretende una nueva reducción de los costos en un 15%». «En representación de los trabajadores de Enel ofrecemos nuestras excusas a la población (…) ya que además de ser trabajadores también somos clientes de la misma compañía», ha continuado.
“Creemos que ha llegado el momento de revisar el modelo de la empresa distribuidora de energía eléctrica que tenemos hoy, modelo donde la totalidad de las operaciones de terreno descansa en empresas contratistas, con contratos que se precarizan cada vez más, mientras las utilidades de la empresa aumentan”, concluyeron.


